Características de los tehuelches
Entre las principales características que podemos mencionar de los tehuelches tenemos las siguientes:
- Tenían un modo de vida general y un lenguaje en común, aunque se sabe de varios dialectos.
- Fueron un pueblo cazador recolector, nómada y trashumante.
- Eran nómadas que caminaban largas distancias a pie.
- Creían en varios dioses y espíritus
- Le dieron especial importancia al caballo.
- Se dedicaban a la caza y a la recolección.
Historia de los tehuelches
Sus orígenes se remontan a 4500 años atrás. Varios sitios arqueológicos muestran patrones similares de dieta y viviendas. Existen dos fases en su historia, una primera fase llamada “pedestre”, que fue documentada por medio de viajeros europeos. En esta fase se dividían en grupos nómades que se dedicaban a la caza del guanaco y ñandú, y a la recolección de productos litorales. Utilizaban el arco y la flecha y las boleadoras. En la segunda fase usaron el caballo, el cual a su vez revolucionó su modo de vida y que ocasionó el aumento significativo en las distancias recorridas.
En el siglo XVIII y XIX, los tehuelches tuvieron influencia de los mapuches. En 1876, se introdujo por primera vez ganado ovino a Patagonia lo que inició la colonización de este territorio. En 1878, el gobierno argentino procedió a la entrega regular de concesiones a colonos y luego se inició la invasión en los campos interiores del territorio tehuelche. Se entregaron grandes extensiones para la ganadería, provocando la pérdida de acceso a los recursos naturales tradicionales de esta etnia.
Los tehuelches se dedicaron a la crianza y comercio de caballos, la cría de ovejas o el asalariarse en estancias vecinas, aumentando su ingreso al sistema de producción occidental. También se introdujeron nuevas enfermedades y el alcohol, además de ser inhabilitados para obtener la propiedad legal de sus territorios históricos por ser considerados incapaces de tal derecho. Los últimos tehuelches fueron radicados en las reservas de Camusu Aike y Lago Cardiel, en lo que es hoy Argentina, y en ese país hay varias comunidades indígenas que reclaman esta herencia.
Ubicación
Los tehuelches estaban ubicados en la Patagonia, entre el río Negro y el Estrecho de Magallanes. Aunque se han encontrado diferentes arbitrariedades, tenían relaciones muy amistosas, razón por la cual se hace un poco difícil definir límites exactos.
Forma de vida de los tehuelches
Eran nómadas pedestres que se especializaban en la cacería y recolección. Usualmente se desplazaban por etapas en la Patagonia para cazar y poder alimentarse. Hacían largos recorridos a pie hasta que incluyeron el caballo en sus vidas. Hombres y mujeres eran muy robustos, de rostro grande y labios muy gruesos. Su nariz era ancha y corta y su piel cobriza con cabellos negros. Vivían en tribus formadas por varias familias y el padre tenía autoridad en el hogar.
Organización política y social
Su estructura básica era la familia nuclear y una docena de ellas formaba una banda. Esta asociación se daba en tolderías y se realizaba para complementar las actividades de caza. Había también una especie de jefe de banda llamado Gownok o Yank, quien se encargaba de organizar y decidir dónde estaría el campamento. Si bien tendrían un modelo matrifocal, el hombre era quien ejercía el poder del grupo.
Fueron muy independientes, sin jerarquías formales de mando. En el periodo ecuestre, la adopción del caballo significó una revolución para el grupo. Los grupos pasaron a ser más importantes y este animal se convirtió en un bien de intercambio y prestigio que incluso causó jerarquías dentro del grupo.
Economía
Cazaban guanaco, cuya carne era importante, y cuya piel era materia prima de vestidos, abrigos, habitación y otras necesidades. Usaban la boleadora cercando a las presas en un semicírculo, usando caballos y perros. Recolectaban vegetales comestibles y medicinales y mariscos en la costa. Con la incorporación del caballo en el siglo XVIII, surgieron grandes cambios en la economía del pueblo. La adaptación del caballo les hizo extender el rango territorial por medio de cacerías y de esta manera asegurar los alimentos.
Con respecto a la relación que tuvieron con el hombre blanco, su interacción se fue haciendo cada vez más estrecha, pasando desde el simple trueque incipiente hasta un amplio y controlado comercio en territorios específicos, como en el sitio arqueológico Dinamarquero en Magallanes
Costumbres de los tehuelches
La mujer estaba a cargo de las actividades domésticas como buscar leña y agua hasta cocinar los alimentos, del desplazamiento y de la instalación y desinstalación de los toldos en los cuales vivían. También se encargaban de cuidar, criar y educar a los niños, preparaban los cueros y manufacturaban ciertos objetos. En sus manos estaba la decoración de los mantos, bolsos, cinturones y naipes.
Los hombres se dedicaban a la caza y a la fabricación de las armas para la cacería, aunque mucha parte del tiempo lo pasaban descansando y comiendo. La elaboración de la utilería ecuestre progresivamente se fue haciendo más compleja y generó una importante actividad artesanal.
Vivienda
Su vivienda tradicional era un toldo de construcción sencilla y que podía ser trasladado de un lugar a otro con facilidad, hecho de madera y con una cubierta de capas de cuero impermeabilizarlas, primero de guanacos y posteriormente de caballares. En ellos podían habitar de ocho a diez individuos, la familia nuclear más los parientes cercanos. Los dormitorios se ubicaban al fondo. Las mujeres solteras en el centro, cercanas al fuego, alrededor de ellas, los jóvenes, niños y perros.
Vestimenta
Los hombres usaban taparrabos de cuero atado a la parte de atrás sobre el cual ponían una capa ajustada con un prendedor de plata la cual estaba hecha de pieles. El exterior estaba adornado con dibujos geométricos rojos y usaban botas de yeguarizo hechas con el cuero del cuarto trasero.
Las mujeres usaban una falda de cuero y un vestido apretado debajo de las axilas, que llegaba hasta las rodillas. Cuando salían, se colocaban la capa y usaban aros en las orejas.
Arte
La pintura fue la clave del arte tehuelche. En el cuerpo, usaan pinturas faciales y corporales para sus ceremonias y para protegerse del clima. Las pinturas eran hechas en base a grasa animal. También se tatuaron por medio de incisiones en la piel.
En toda su arte se observa un estilo común que incluía motivos simples, principalmente geométricos, pero siempre incorporando figuras naturalistas, la más común fue la impronta de manos. También usaron el juego de naipes, al que llamaron berrica o birk y manejaron la baraja española como la inglesa, pero especialmente la adornada con sus propios motivos que eran hechas de cuero de guanaco, de un tamaño de unos 8 x 5 centímetros.
Artesanías
Los tehuelches principalmente se dedicaron a hacer vasijas, lanzas, flechas, jarrones y ropa con la piel de guanaco y ñandú.
Idioma
La lengua tehuelche, o también conocida como lengua aonikenk, es una lengua que pertenecía al grupo chon, y que fue hablada por el pueblo llamado tehuelche meridional o aonik’enk, ubicado en la Patagonia. En su lengua, se le denominaba Aonek’o ájen. La denominación tehuelche es un exónimo proveniente del mapuche y significa gente belicosa.
Religión
No tenían un sistema religioso organizado, pero tenían un corpus de creencias basadas en mitos y ritos propios, que eran contados y actualizados por los chamanes quienes también ejercían la medicina con la ayuda de los espíritus que ellos invocaban. Creían en varios espíritus telúricos, y en una deidad suprema que había creado al mundo pero que no intervenía en él.
Creían que Kóoch había ordenado el caos creando los elementos. En esta cultura se aceptaba la existencia de un espíritu maligno, llamado Gualicho.
Alimentación de los tehuelches
Sumaron a su dieta la carne y sangre de animales, de preferencia la de yeguas, de manera ritual y como objeto de sacrificio.
Instrumentos musicales
Algunos de los instrumentos musicales usados por los tehuelches eran los siguientes:
- Ple: era un bombo en la tierra usado para comunicarse a largas distancias. Luego se diseñó con una vasija de barro cubierta con cuero tensado y dos palitos para percusión, para poder transportarlo.
- Koolo: tipo de violín hecho de costilla de guanaco, y cerdas tensadas de caballo.
- Rambo: similar a la flauta fabricado con el fémur del guanaco.
- Chelper: un trozo de cuero y pezuñas de guanaco y se lo colocaban como pulsera, haciéndolo sonar rítmicamente.
- Sonajero: es una bolsa de cuero con piedras dentro.





