Arte

Pilastra

En el campo de la construcción, existen elementos como la pilastra que cumplen una función de pilar para la estructura. Además de ser parte de la estética de un edificio, tienen un papel de mucha importancia pues actúan como un refuerzo para sostener el peso de la construcción.

¿Qué es una pilastra?

Una pilastra es un tipo de estructura que funciona como un pilar o columna el cual se encuentra adosado a la pared o a un muro para dar estructura, soporte, moldura o decoración a un determinado lugar.

Sinónimo

La palabra pilastra tiene varios sinónimos por lo que es común también conocerla como pilar, columna, poste puntual, soporte, eje, obelisco, mástil, torre vertical, contrafuerte, monolito y pedestal

Características de la pilastra

Este estructura arquitectónica se distingue gracias a sus características, entre las cuales se pueden mencionar las siguientes:

Origen

El origen de la pilastra tiene un amplio historial de descendencia. Su gran antepasado surgió en la Grecia antigua, principalmente en la construcción de los templos, los cuales eran estructuras de mucho peso hechos con piedra a gran escala. Los griegos, construyeron en ese entonces un tipo de pilar con un terminal muy grueso y recto al que llamaron “anta”. Esta estructura era parte de la pared y ayudaba a dar soporte a la tensión de los lados de la estructura.

Con el paso del tiempo, el anta llegó hasta la península italiana y se estableció dentro de la arquitectura de Roma, sin embargo, los romanos tenían una forma diferente de construir sus edificios por lo que conservaron la idea del anta pero le sumaron más simetría y fuerza visual con un propósito principalmente estético, de esta manera nació la pilastra.

La diferencia entre ambas se basaba en que en Roma, la pilastra era un objeto meramente decorativo que se usaba para dar una mayor armonía visual a todo el diseño mientras que en Roma, la pilastra era un parte fundamental de la estructura. Con la caída de Roma, estos diseños estuvieron a punto de desaparecer pero fueron adoptados prontamente por el Renacimiento italiano. Fue así como las columnas pasaron a ser una parte muy importante de las estructuras renacentistas.

Nacieron entonces las pilastras como un elemento básico tanto de la parte estética como estructural en los edificios, como una forma de darle a las construcciones un toque más romano. Muchas de las pilastras del renacimiento únicamente se encontrabas unidas a los edificios y los arquitectos se encargaron poco a poco de irlas introduciendo en las fachadas, puertas y ventanas.

Luego del Renacimiento, los arquitectos aún pensaban en incluir diseños más neoclásicos a las construcciones y para lograrlo seguían utilizando las pilastras. En el Barroco, eran más decoradas y elaboradas y capiteles curvos les fueron incluidos para darles mayor estilización.

Cuál es la función de la pilastra

La función que tiene una pilastra en una obra arquitectónica puede llegar a ser estructural con el objetivo de poder dar una mayor estabilidad y soporte a la construcción, puede funcionar también como un tipo de sostén para el techo de un edificio, para el tejado o como un tipo de moldura decorativa para mejorar el aspecto visual de un lugar determinado.

Importancia

En la época antigua, la pilastra fue una estructura de mucha importancia para las construcciones pues era uno de los medios con los cuales contaban los arquitectos de la época para poder darle mayor soporte a las estructuras de los grandes edificios que construían. Otra razón de importancia también fue la decoración, pues fueron muy usadas en este aspecto al igual que se hace en la actualidad. Son importantes porque brindan a los edificios una mayor belleza y realce, dándoles un toque neoclásico y romano, aspectos que son muy bien vistos sobre todo el lugares como hoteles grandes.

También es muy importante para la personalización de casas, puertas e incluso chimeneas pues le da a estas estructuras, un aspecto más ameno, cálido e imponente. Se podría decir que su importancia actual radica sobre todo en mejorar la calidad visual de los edificios.

Escrito por Gabriela Briceño V.
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