Biología

Escolopendra

Muchas veces hemos escuchado hablar de los ciempiés pero en realidad su verdadero nombre es quilópodo. Pertenecen al gran reino animalia, al filo de los artrópodos, específicamente al subfilo de los miriápodos. A este gran grupo de ciempiés, pertenece la especie de la escolopendra, la cual se distingue de otras especies por ser de mayor tamaño y por producir una picadura extremadamente dolorosa, y por lo general, son causa de temor entre la población.

Escolopendra

¿Qué es la escolopendra?

La escolopendra o ciempiés como es mejor conocida es un insecto cazador que posee 23 pares de patas, y que tienen la capacidad de producir una picadura dolorosa y fuerte que suele ser venenosa aunque no mortal.

Definición

La escolopendra o ciempiés es un insecto familiar de los miriápodos que habita prácticamente en todos los lugares del planeta, principalmente suele verse por las noches pues no le gusta la luz del día. Posee 21 o 23 pares de patas que la diferencian de los demás animales de su especie además de poseer un par de colmillos o forcípulas para defenderse e inyectar el veneno en sus presas.

Características de la escolopendra

Entre las características más representativas de los escolopendras tenemos las siguientes:

Hábitat

El hábitat de este tipo de animales son principalmente los lugares húmedos y que además tiene muy poca luz, pues no es de su agrado. Sin embargo, su hábitat es muy variable y pueden llegar a localizarse en desiertos, selvas húmedas, sabanas, campos, bosques e incluso en medios urbanos donde no hay tanta oscuridad, pueden desarrollar sus hábitats. Es común encontrarlos en parques, jardines y en zonas pobladas, en acumulaciones de hojas, troncos secos y húmedos que han caído, y con la población expandiéndose cada día más, también es común encontrarlos en los hogares.

Es común encontrarlos dentro de la fauna de Costa Rica y en este país se encuentran alrededor de 21 especies que habitan zonas boscosas. En Venezuela también es común encontrarlos aunque están catalogados como una especie en extinción. Generalmente prefieren temperaturas entre los 24° y los 32° C.

Alimentación

La escolopendra puede llegar a alimentarse de cualquier organismo que puedan manejar, y por lo general atacan todo tipo de insecto que puedan detectar por medio de vibraciones. Su principal alimento son los insectos como las cucarachas, arañas caracoles y pero en su dieta también incluyen pequeños vertebrados que estén a su alcance. Algunos ejemplares de escolopendras pueden llegar a alimentarse incluso de animales más grandes como los ratones adultos. Tienen muy buen apetito pero cuando se sienten satisfechos suelen pasar días sin cazar. Para alimentarse, generalmente se abalanzan sobre su presa, la inmovilizan primero y luego le inyectan su veneno para luego devorarla.

Reproducción de la escolopendra

El macho por lo general es de mayor tamaño que la hembra y es el que se encarga de cortejar a la hembra por medio de una serie de movimientos rítmicos. Luego, deposita un espermatóforo que luego será recogido por la hembra quien luego de cuatro semanas deposita un promedio entre diez y cincuenta huevos. Un dato curioso es que la hembra permanecerá junto a sus huevos hasta el momento de su eclosión. Las crías duran un mes en salir.

Respiración

Este tipo de animales no puede respirar a través de la piel como lo hacen otros animales muy parecidos a ellos. Tienen entonces, un tipo de respiración traqueal al igual que el resto de los artrópodos. Posee estigmas respiratorios que se encargan de comunicar el exterior con el sistema respiratorio para que puedan ejercer esta función, éstos estigmas son tubos que recorren todo el cuerpo del animal.

Picadura

Los escolopendras tienen una primer segmento en su tronco, un par de colmillos venenosos llamados forcípulas, que son en realidad patas modificadas asociadas a una glándula venenosa. Su picadura es bastante dolorosa y tiene un veneno que se compone de una serie de toxinas de histamina, proteínas y acetilcolina. Se puede decir que las escolopendras son venenosas pero para el ser humano no resultan ser tan perjudiciales pues a la fecha, ningún caso de picadura por este insecto ha sido mortal.

Su mordedura es dolorosa y puede producir edema e inflamación en el área de la mordedura. En algunas ocasiones, su veneno puede llegar a ocasionar necrosis en el área afectada. En caso de una mordedura es recomendable lavar la piel inmediatamente, aplicar compresas frías, administrar antihistamínicos si fuese necesario. En algunos casos muy extremos se pueden presentar espasmos musculares, por lo que el gluconato cálcico intravenoso es la mejor opción, tratamientos analgésicos y traslado al hospital.

Importancia

La escolopendra es un tipo de artrópodo que ha sido usado en los últimos años en la medicina occidental y se ha comenzado a valorar la utilización de algunos de sus compuestos químicos. El ciempiés particularmente demostró ser útil para el tratamiento del dolor crónico de una manera muy similar a como lo hace la morfina sin dejar a un lado sus efectos colaterales adversos. El uso del veneno de este animal se sugiere en estudios científicos que encuentran en el animal una pequeña proteína o un péptido que tiene la capacidad de alterar la función de los canales nerviosos.

Ejemplos de especies

Algunos ejemplos de la especie escolopendra son los siguientes:

Por qué se le llama escolopendra

La etimología de la palabra escolopendra o scolopendromorpha proviene de la palabra en el idioma latín skolopendra y de la palabra en el idioma griego σκολόπενδρα la cual tiene como significado ciempiés o tiene muchos pies y la palabra morphe, que quiere decir forma. Por esta razón el significado de la palabra escolopendra hace referencia a animal con forma de ciempiés.

Escrito por Gabriela Briceño V.
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