Postimpresionismo

El postimpresionismo es un movimiento artístico que abarca una amplia gama de estilos relacionados con el arte, todos ellos diferentes pero que comparten la motivación común de responder a la óptica del movimiento impresionista. Las variaciones estilísticas reunidas bajo el estandarte general del postimpresionismo van desde el Neoimpresionismo científicamente orientado de Georges Seurat hasta el exuberante simbolismo de Paul Gauguin, pero todas estas variaciones siempre centradas en la visión subjetiva del artista.

El movimiento estableció el comienzo de una era en la que la pintura trascendió su papel tradicional como una ventana al mundo y en su lugar se convirtió en una ventana hacia la mente y el alma del artista. El impacto estético de gran alcance de los posimpresionistas influyó en los grupos que surgieron a comienzos del siglo XX, como los expresionistas, así como en los movimientos más contemporáneos, como el arte feminista relacionado con la identidad.

Características del postimpresionismo

Este movimiento artístico se caracteriza principalmente por el tipo de pinceladas las cuales son cortas y precisas, lo que produce un reflejo de los cambios rápidos que sucedían durante la época. Utiliza colores puros que evocan la radicalidad que se vive dentro de la sociedad.

Los amantes del postimpresionismo no ven la naturaleza de forma subjetiva, si no que la ven como un conjunto. Sus imágenes llenas de movimiento y textura logran mostrar el dinamismo cultural que se acelera gracias a los nuevos medios de transporte y la importación de objetos exóticos, especialmente de oriente.

Se caracteriza también por la liberación de las formas clásicas, los colores y texturas se logran transformar junto con el cambio social de finales del 1800.

Origen

El origen del postimpresionismo como un movimiento artístico se pueden encontrar en Francia, alrededor del año 1884 con la fundación por Seurat y Signac de la Sociedad de Artistas Independientes. La palabra postimpresionismo fue acuñada por Roger Fry, un crítico de Gran Bretaña en el año 1910, en una exposición organizada en Londres bajo el título de “Manet y los postimpresionistas”.

Historia

En 1872, Claude Monet cambió el camino de la pintura, creando una revolucionaria forma de expresión visual en el cual los artistas respondían a su entorno moderno. Esto se logró en la pintura «Amanecer«, en la que Monet usó cada pincelada visible para registrar exactamente cómo la luz del sol caía sobre los barcos de vapor y el agua.

El crítico Louis Leroy llamó de forma burlista su estilo de pintura como «Impresionista» debido a las pinceladas visibles, e involuntariamente le dio al grupo su identidad colectiva. Aunque la membresía principal estuvo compuesta por Claude Monet, Berthe Morisot, Auguste Renoir y Edgar Degas, hubo también muchos otros artistas asociados con el grupo. Entre ellos estaba Paul Cézanne, que exhibió con los impresionistas durante la década de 1870 y principios de 1880.

Postimpresionismo en el arte

Dentro del movimiento el arte era considerado como una actividad específica que reproducía la realidad y no la ilusión. Se le dio bastante importancia al dibujo y al expresividad que tenían tanto los objetos como las figuras humanas.

Postimpresionismo en la arquitectura

Se buscó la simetría y el uso de la geometría y los diseños dejaron de ser tan asimétricos. También se persiguió la idea de realizar composiciones simples que estuvieran llenas de armonía. A menudo se construía con estilo gótico y barroco, que era considerado como el más adecuado. Líneas curvas y espirales fueron figuras policéntricas llenas de motivos y mensajes.

Postimpresionismo en la escultura

Se buscaba darles luz a las obras de arte e imágenes más completas y con forma, y fue la base de muchos movimientos que surgieron tiempo después.

Importancia

Podemos decir que el Postimpresionismo nació como la evolución y ruptura del Impresionismo. Este movimiento ha sido importante en la Historia del Arte porque sus propuestas innovadoras se encargaron de crear una renovación pictórica y lograron abrir el camino a movimientos artísticos conocidos como las primeras vanguardias. El fauvismo, el cubismo o el expresionismo no podrían ser comprendidos sin la influencia del Postimpresionismo.

Representantes

  • Paul Gauguin: se destaca por el uso expresivo del color con tonos fuertes, vivos y muchas veces arbitrarios que dispone en grandes planos delimitados por ritmos lineales curvos. Se enfoca en dos temas principales: el mundo exótico de Tahití y el «primitivismo» de Bretaña. Su obra es llena de simbolismo y su sentido del color influirá en los fauvista y expresionistas.
  • Paul Cézanne: da volumen con la geometría, el dibujo y la definición de las formas con pinceladas constructivas; usando colores de gran intensidad con contrastes y las sombras coloreadas. Potencia el primer plano y hace distorsiones con más de un punto de vista. Con su pintura inició el cubismo.
  • Van Gogh: apasionado del color para expresar depresiones y angustias que sufrió. Su pincelada es sinuosa, cursiva y espesa; los colores pueden ser agresivos con contrastes. Se encargó de abrir las puertas al expresionismo del XX.
  • Toulouse-Lautrec: en su técnica, el dibujo, la captación del movimiento y la carga irónica y caricaturesca es lo más importante. Fue el impulsor del cartel.

Obras

Entre las obras más importantes del postimpresionismo podemos mencionar:

  • Seurat – Tarde de Domingo en la Grande Jatte
  • Van Gogh – Campo de Trigo con Cuervos
  • Lautrec – La Goulue
  • Paul Gauguin – Mujeres Tahitianas
  • Paul Cézanne – Los Jugadores de Cartas
  • Rodin – El Pensador
  • Los burgueses de Calais
  • El monumento a Balzac