Ometéotl

La cultura mexicana y su mitología es considerada como una de las más extensas e importantes de todo el mundo. Es muy común que una de sus religiones antiguas, la nahua, fuera considerada como una religión politeísta y al mismo tiempo naturista. Al tipo de religión, tuvo una gran cantidad de divinidades o deidades importantes aunque algunas de ellas fueron poco menos conocidas, ese es el ejemplo de Ometéotl, un Dios cuyo origen continúa siendo desconocido.

Características de Ometéotl

Entre sus características más representativas se encuentran las siguientes:

  • Se dice que habitaba en el Omeyocan, lugar que era el lugar más alto en el cielo.
  • Su parte femenina representaba la noche mientras que su parte masculina representaba el día.
  • Era un dios dual.
  • Se creó a sí mismo a partir de la nada y por esto se le conocía también con el nombre de Moyocoyani.
  • Era visto como la deidad más importante y suprema de todo lo que existía en la Tierra.
  • Solamente intervenía de forma directa con los hombres cuando las mujeres se encontraban en trabajo de parto.
  • Es considerado como la primera manifestación divina que se encargó de darle origen a todo lo que existía.
  • Su nombre en náhuatl puede ser traducido como dios dual o dios doble.
  • Era considerado como el padre y la madre de todo el universo

Historia

Se dice que Ometéotl fue uno de los dioses menos conocidos y más llenos de misterio dentro de toda la mitología mexicana. De acuerdo con el mito, Ometecuhtli era la parte masculina de Ometéotl mientras que Omecihuatl era conocida como la madre y la creadora de todo el universo, de la tierra, de los seres humanos e incluso de los dioses. Uno de los principales mitos narra que esta pareja fue la encargada de crear las deidades primigenia que se conocieron con el nombre de los 4 tezcatlipocas: Yaotl, Quetzalcóatl, Huitzilopochtli, y Xipe Tótec.

Según narra la historia, en cierta ocasión dio a luz un pedernal, esto provocó una gran sorpresa y miedo entra a sus hijos. Entonces, la pareja de deidades decidió deshacerse de la creación y la lanzaron a la tierra. Cuando ésta cayó, se crearon las 7 cuevas y de ahí surgieron nuevas deidades que habitaron la superficie terrestre. Luego, se lo solicitó a la madre creadora que concediera el permiso para crear hombres y de esa forma se creó la humanidad.

De qué era dios

Ometéotl era el dios que representaba la dualidad, simbolizaba además los polos opuestos, en otras palabras, el día y la noche, lo negativo y lo positivo, lo masculino y femenino, entre otros aspectos. Era un dios antagónico por lo que tenía una parte femenina conocida como Omecihuatl, y juntos eran la pareja encargada de la creación, los dioses Aztecas de la vida y la creación. También era el dios del caos y de suministrar toda la energía cósmica que formaba el universo. El dios representaba además cuatro aspectos elementales del universo los cuales eran:

  • La tierra: se conocía como Tezcatlipoca y era de color negro.
  • El agua: se llamaba Tlaloc y era de color rojo.
  • El fuego: de color azul y se conocía como Huitzilopochtli.
  • El aire: su color era blanco y se llamaba Quetzalcoatl.

Qué función cumplía Ometéotl

Ometéotl cumplía una función fundamental en la Tierra pues era él quien la había creado. También desempeñaba la función de representar la esencia de la mujer, en su parte femenina. Se encargaba de que todas las cosas que existían en el universo funcionaran de forma correcta y lo hacía por medio de su gran energía cósmica con la cual también se encargaba de suministrar sustento y existencia.

Poder

En las fuerzas de historia, no se menciona en ningún momento que esta deidad tuviera algún tipo de intervención o poder en los asuntos de los seres humanos. Sí se menciona que tenía el poder de estar presente en el momento del parto de una mujer para de esta manera brindar protección y que todo el proceso resultará correcto. Tuvo el poder de manifestarse en los 4 elementos básicos que conforman el universo y que esto lo hizo por medio de sus hijos.

Por otra parte, se considera que esta deidad tenía el poder de darle sostén a todas las cosas que existían en el universo y en la tierra e incluso en la región de los muertos. Básicamente, su poder residió en la creación de todo aquello que existe y que es verdadero. Según la historia, se dedicaba a meditar en el Omeyocan, lugar que era su morada divina y que a partir de este lugar se creaban los niños que nacerían en la tierra.

Cómo se le representa

La representación de Ometéotl se basaba en los cuatro tezcatlipocas:

  • Yáotl: se representaba con el rostro pintado de color amarillo, una franja en la parte central, poseía un espejo en el pecho y no tenía un pie.
  • Quetzalcóatl: se había encargado de crear el mundo y era representado con forma de serpiente emplumada.
  • Huitzilopochtli: era el Dios de la guerra y se representaba con una serpiente de fuego que era vista como su arma Xiuhcóatl.
  • Xipe Tótec: era representado como un hombre totalmente desollado o desencarnado.

Templos

Al ser un dios sumamente antiguo no se han registrado templos que hayan sido construidos en su honor, en lugar de esto, muchos expertos e historiadores incluso dudan de que en verdad haya existido. Tampoco se tienen datos de culto hacia este dios y los datos que han sido recopilador surgen principalmente de la poesía y de algunos escritos que fueron encontrados y realizados por las clases más altas mexicanas de la época.

Símbolos

En ocasiones podía ser representado como dos estatuas de piedra que se unían entre sí pero no se tiene una descripción exacta de sus símbolos como un dios, sino que cada una de sus representación poseía un símbolo que se basaba en sus representaciones, de manera tal que, podía ser una serpiente, un hombre sin piel o un hombre sin pie.

Importancia de Ometéotl

La principal importancia de esta deidad radica en que fue considerado como el autor de todo lo que existe en el universo, en otras palabras fue el creador de la tierra, de los seres humanos e incluso del infierno. Es entonces considerado como el creador del cosmos y de todas las cosas antagónicas que existen en la humanidad.