Características de la zona abisal
- El contenido de oxígeno en el agua abisal depende completamente de las cantidades que se encuentren en su sitio polar de origen y de la ausencia del proceso de fotosíntesis, lo que impide la introducción de oxígeno nuevo en la profundidad.
- Las aguas abisales retienen varios centímetros cúbicos de oxígeno disuelto por litro, porque las poblaciones de animales dispersas no consumen oxígeno de manera más rápida de lo que se introduce en la zona abisal.
- La vida abisal se concentra en el fondo marino, sin embargo, y el agua más cercana al piso puede estar esencialmente agotada en oxígeno. La zona abisal es un lugar muy tranquilo, y se mantiene alejada de las tormentas que afectan los océanos.
- Por lo general se encuentra lo suficientemente lejos de la tierra como para que el sedimento se componga predominantemente de restos microscópicos de plancton producidos en la cadena alimenticia en las aguas suprayacentes, de donde se asientan.
- El sedimento abisal en aguas inferiores a 4.000 m en regiones ecuatoriales está formado principalmente de las conchas calcáreas del zooplancton foraminífero y del fitoplancton, conocidos como cocolitóforos.
- Por debajo de los 4.000 m, el carbonato cálcico tiende a disolverse, y los principales constituyentes del sedimento son las arcillas marrones y los restos silíceos del zooplancton radiolario y el fitoplancton como diatomeas.
- La zona abisal se encuentra localizada entre los 3.000 y los 6.000 metros de profundidad, debajo de la zona conocida como zona batipelágica y hadopelagica.
- La temperatura de la zona abisal es muy fría y tiene una presión hidrostática bastante elevada. Presenta gran escasez de nutrientes y no tiene ningún tipo de luz natural.
- Se pueden presentar accidentes submarinos como montañas, cordilleras, mesetas e islas de origen volcánico.
Fauna de la zona abisal
Los peces que habitan en la zona abisal son conocidos con el nombre de peces abisales. Estos animales tienden a ser de color gris o negro, no son muy estructurados y sin líneas. Las formas móviles tienen patas largas; y los animales atados al fondo tienen tallos, lo que les permite elevarse por encima de la capa de agua más cercana al fondo, donde el oxígeno es escaso. Los crustáceos y peces abisales pueden ser ciegos. Con una profundidad cada vez mayor, los carnívoros y carroñeros se vuelven menos abundantes que los animales que se alimentan de lodo y materia en suspensión. Se cree que los animales abisales se reproducen muy lentamente. Ciertamente los animales que habitan esta zona son muy extraños y tienen una apariencia monstruosa. La mayoría son también bioluminiscentes, lo que les ayuda a atraer a sus presas y evitar algunos peligros. Se puede encontrar también el gigantismo abisal, que incluye animales tan grandes como arañas de mar que miden más de 1,50 metros. Entre las especies que podemos encontrar se encuentran: el calamar gigante que logra llegar a medir entre los 17 y 19 metros de largo, el pez dragón, pez balón, calamares de cristal, pulpo dumbo, anoplogaster brachycera, soccpharynx, melanocetus johnsonii y pez hacha.
Flora de la zona abisal
La flora que habita en la zona abisal se alimenta principalmente de detritos que caen al fondo del mar desde la superficie. Al no poder llegar la luz del sol, las plantas no son capaces de realizar el proceso de fotosíntesis, por lo que no existen algas verdes. En algunas de los lugares en donde se presentan fuentes hidrotermales, las cuales dependen de la energía de los volcanes se la quimio síntesis, que desarrolla algunas especies bacterianas.





