Características del lóbulo occipital
Las principales características del lóbulo occipital son:
- Se encuentra divido en dos diferentes hemisferios y el cerebro tiene un lóbulo occipital derecho y uno izquierdo separados por medio de una cisura.
- No ha presentado a lo largo de la evolución un incremento en su tamaño.
- No tiene vulnerabilidad ante las lesiones debido a su ubicación, sin embargo, una lesión grave en el cerebro puede llegar a tener repercusiones en cuanto a la habilidad visual y perceptiva del cuerpo.
Ubicación
Los dos lóbulos occipitales están ubicados en la corteza cerebral humana y son los más pequeños. Se encuentran localizados en la parte más posterior de nuestro cráneo, mientras que los lóbulos occipitales también forman parte del cerebro anterior.
Los lóbulos occipitales se encuentran apoyados en el cerebelo. Los dos lóbulos estructuralmente se encierran en sus respectivos hemisferios cerebrales por medio de la separación de la fisura cerebral. En el borde frontal podemos encontrar diferentes circunvoluciones laterales occipitales, que están separadas por medio del surco occipital lateral.
Áreas
Las áreas que podemos encontrar en el lóbulo occipital son las siguientes:
- Área visual primaria: se encuentra ubicada en la región más posterior del lóbulo occipital. Tiene una buena definición del mapa de la visión. Las lesiones en la zona producen ceguera cortical.
- Área visual secundaria: está formada por dos regiones diferentes, la corteza pre estriada que se localiza alrededor el área visual primaria y la infero temporal que se localiza en la zona inferior del lóbulo izquierdo. La corteza preestriada está con la memoria y la asociación con experiencias visuales pasadas. La corteza lesionada produce falta de reconocimiento.
- Área visual terciaria: sus células son sensibles a la orientación y la disparidad binocular. Participa en el análisis del color y la forma de los estímulos visuales.
Funciones
El lóbulo occipital está relacionado con la corteza visual, la cual es la zona de la corteza cerebral en donde la información que viene desde las retinas llega primero. Esta corteza visual se encuentra dividida en varias regiones las cuales se clasifican dependiendo del nivel de procesamiento.
La corteza visual es la parte del lóbulo occipital que se encarga de procesar todos los datos visuales por decirlo de alguna manera, originales, y es la que se encarga de detectar los patrones generales que pueden ser encontrados dentro de la información que es obtenida por medio de nuestros ojos. Estos datos originales de lo que se ve son enviados a otras partes del lóbulo occipital, partes que tienen como función hacer un procesamiento más minucioso de la visión y luego mandan la información que ya ha sido analizada a otras áreas del encéfalo.
También interviene en la evaluación de las diferentes distancias y la profundidad de las cosas. Ayuda además a codificar los recuerdos, a darles un significado, a elaborar respuestas de índole lingüística y la forma correcta de dar respuestas a la información que nos rodea.
Lesiones y enfermedades del lóbulo occipital
Algunas de las enfermedades más comunes del lóbulo occipital son las siguientes:
- Epilepsia: estudios han probado que el lóbulo occipital se encuentra estrechamente relacionada con la aparición de la epilepsia. Por le general se presentan diferentes manifestaciones visuales como manchas, ceguera en un campo de visión o ceguera. Algunas personas observan destellos de luz o chispas. Las alteraciones en la visión de los objetos o las imágenes también es un signo característico.
- Alucinaciones: los trastornos pueden causar alucinaciones visuales y diferentes tipos de ilusiones. Las alucinaciones pueden ser producidas por lesiones en la región occipital o convulsiones. Las ilusiones visuales suceden cuando los objetos parecen más grandes o más pequeños de lo que realmente son o tienen diferencias de colores.
- Lesiones en el área de asociación parietal-temporal-occipital: que son capaces de originar ceguera y pronunciación de palabras con problemas de escritura.
Las lesiones que se producen en el lóbulo occipital derecho producen una pérdida en la visión en ambos ojos y la disminución en la discriminación de los movimientos.





