Las variaciones de velocidad que se generan debido a los materiales con los que se encuentran las ondas del sismo, antes de llegar a cada estación de monitoreo, se toman en cuenta para dar una estimación inicial de la ubicación que ha tenido el hipocentro.
También es conocido con el nombre de foco sísmico y se encuentra ubicado en la parte interna de la corteza terrestre en el mismo lugar donde se originan los sismos y se encuentra ubicado por debajo del epicentro.
El hipocentro de un terremoto es considerado como la posición en donde la energía de tensión que se encuentra almacenada en la roca se libera por primera vez, marcando el punto donde la falla comienza a romperse. Esto ocurre directamente debajo del epicentro, a una distancia conocida como profundidad focal o hipocentral.
Etimología
La palabra etimología se deriva de los vocablos de origen griego “ὑπο” que tiene como significado debajo y el vocablo κέντρον pronunciado como kéntron, y que tiene como significado centro. Como también lo indican los prefijos griegos es un punto localizado en el interior de la litosfera. Entonces, dicho de otra manera, es el punto exacto o preciso (kéntron) que se encuentra localizado por debajo (hypo) del epicentro del sismo.
El término fue acuñado en el año 1859 por el geofísico de origen irlandés Robert Mallet, y lo utilizó para determinar el punto en las profundidades de la tierra donde la origina la fuerza encargada de producir un terremoto.
En qué se diferencia el hipocentro del epicentro
El hipocentro que tiene un terremoto es la ubicación real por medio de la estimación de la ruptura, y la profundidad de esta a lo largo de la falla o la zona de subducción. El epicentro de un terremoto es el punto en la superficie directamente arriba del hipocentro, éste nos permite la correcta ubicación en un mapa de la superficie y sirve para mostrar las áreas afectadas. En otras palabras, el hipocentro es el punto dentro de la superficie donde sucede el terremoto, es medido en kilómetros de profundidad y el epicentro es el lugar en donde ese hipocentro se localiza. En algunas ocasiones, el epicentro del terremoto es el lugar donde más daños se producen, aunque esto no es una regla general, pues dependiendo de la intensidad del movimiento, los daños pueden extenderse en lugares diferentes al epicentro.
Ejemplos de hipocentro
- Terremoto en Japón: este terremoto ocurrió en marzo del 2011 y tuvo un hipocentro de 24 kilómetros de profundidad. Se dio por una falla inversa de las inter placas Pacífica y norteamericana. Tuvo una magnitud de 9 grados que dio origen a un maremoto con olas de hasta 10 metros de altura. Tuvo una duración aproximada de 6 minutos y fue precedido por otro temblor dos días antes con una intensidad de 7,2 y con un hipocentro de 14,1 kilómetros. Los expertos de la nasa consideran que el terremoto logró mover la isla japonesa 2,4 metros y alteró el eje de la tierra en 10 centímetros.
- Terremoto de Coquimbo: sucedió el miércoles 16 de setiembre del año 2015 y alcanzó una magnitud de 8,4 grados en la escala de Richter. Su hipocentro fue de 37 kilómetros de profundidad y se ubicó al suroeste de Canela Baja en Coquimbo. Pudo ser sentido incluso en Argentina, Uruguay y Brasil. Se originó por la placa de Nazca al introducirse debajo de la placa sudamericana. Este sismo tuvo réplicas por 30 días con magnitudes superiores a los 3 grados.
- Terremoto de México: en 1985, un jueves 19 de setiembre de 1985, ocurrió un enorme terremoto con una magnitud de 8.1 grados. Su hipocentro fue de tan solo 15 kilómetros de profundidad en la corteza terrestre. Una de las ciudades más afectadas fue Ciudad de México y se considera como el más dañino de la historia. Nunca se supo la cifra oficial de muertes y afectó al país económicamente, 250.000 personas perdieron su hogar y más de 900.000 se vieron obligadas a abandonar los hogares por la inestabilidad de las estructuras.





