Religión

Arrianismo

En la historia del cristianismo se han generado muchas sectas religiosas que tienen semejanzas y diferencias entre ellas basadas en las argumentaciones que hacen los fieles de estas doctrinas religiosas de la Biblia. Todas estas tienen una forma de describir a Jesús, definiendo lo que es divino y sagrado al igual que unas prácticas muy particulares para servir a Dios sobre todas las cosas. Ejemplo de esto lo podemos ver la iglesia católica y la ortodoxa, los pentecostales y los evangélicos, los adventistas, entre otros. El arrianismo es uno de esos sectores del cristianismo que tiene su forma particular de definir a Jesucristo como un ser con atributos sobrenaturales, capaz de hacer milagros pero no como hijo de Dios, ni como elemento de la Sagrada Trinidad.

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¿Qué es el arrianismo?

El arrianismo es una doctrina religiosa cristiana fundada por Arrio, un presbítero de Alejandría de principios del siglo IV d.C. que se caracterizó por negar la condición divina entre Jesús y Dios. En este sentido, el arrianismo no cree en la trinidad Padre, Hijo, Espíritu Santo.

Etimología

La palabra arrianismo es una palabra compuesta por el término “Arrian” que hacer referencia al fundador de la doctrina, el presbítero alejandrino Arrio y el sufijo “ismo” que significa movimiento, doctrina o tendencia.

En qué consiste el arrianismo

El arrianismo afirma la creencia de Jesucristo como un ser con atributos divinos pero no como hijo de Dios.

Arrio sostenía que Jesús era el primer acto de la creación y la coronación gloriosa de todo lo creado.

Historia del arrianismo

La historia del arrianismo comienza con el cuestionamiento de la naturaleza de Jesús como hijo de Dios en los primeros siglos del cristianismo.

La figura de Cristo era considerada la de mesías humano, elegido por Dios para que cumpliera sus designios y por esta razón era llamado hijo de Dios. A esta doctrina, se le conocía como adopcionismo. Sin embargo, por el crecimiento de los seguidores y practicantes del cristianismo, la figura de Cristo fue tomando mayor fuerza y se fue creando la opinión de que el hijo de Dios preexistió antes de Jesús de Nazaret y que él había descendido a la tierra para redimir a los hombres. Esto generó una doctrina llamada encarnacionismo, la cual se expandió por todo el imperio romano pero no llegó a ser bien recibida por las iglesias de Oriente.

Todas las discusiones generadas en torno al tema de la naturaleza de Cristo se llamaron disputas cristológicas.

Entre los años 230 y el 330 D.C. aparece Arrio, un presbístero de Alejandría de origen libio que defendía la doctrina del adopcionismo bajo las premisas de que Dios es uno, es inmaterial y que Jesús no podía ser igual a Dios porque era hijo y por lo tanto tenía un principio. En este sentido Arrio negaba la divinidad de Dios.

Según Arrio, Jesús fue hijo de Dios por adopción y que el camino para la salvación era ser adoptado por Dios.

Estas afirmaciones defendidas por Arrio y los seguidores del arrianismo fueron condenadas por el concilio de Nicea en el año 325 D.C. y fue calificada esta doctrina como herejía. A pesar de esta sentencia del concilio, siguieron existiendo grupos cristianos con influencias del arrianismo que niegan la divinidad de Dios.

Años más tarde, el arrianismo fue restaurado por otros concilios como una doctrina legítima de la iglesia pero en el 381 D.C. el Primer Concilio de Constantinopla fue declarado nuevamente el declarado herético y así, ha permanecido hasta la actualidad.

Hoy en día, existen grupos cristianos que siguen las doctrinas del arrianismo a pesar de haber sido catalogadas de herejía.

Creencias

Las creencias del arrianismo están basadas en la doctrina adopcionista, la cual sostiene que Jesús fue creado por Dios y es la coronación de toda la creación, que nació con atributos divinos pero no es un ser divino.

El arrianismo no cree en la doctrina de la Santísima Trinidad conformada por Padre, Hijo – en este caso Jesús- y Espíritu Santo.

La cristología arriana

La cristología arriana sostiene que Jesús no es hijo de Dios sino que fue creado por Dios. Esta creencia está sustentada por el evangelio según San Juan 14:28 (versión Reina Valera) donde Jesús afirma:

Oyeron que yo les dije: “Voy y vuelvo a ustedes. Si me amaran se gozarían de que voy al Padre, porque el Padre es mayor que yo.”

Representantes del arrianismo

En la historia del arrianismo el personaje más representativo es Arrio. Por este personaje, el arrianismo tiene su nombre. Sin embargo, es importante citar a dos personajes que inspiraron a Arrio en la formación del arrianismo como lo son: Luciano de Antoquía y Pablo Samosata. Estos tres representantes del arrianismo los presentaremos a continuación.

Arrio

Arrio fue un presbístero de Alejandría nacido en el año 256. Fue discípulo de Luciano de Antioquía y seguidor de las obras de Pablo Samosata. Estos personajes que formaban parte del cristianismo de la época, manejaban la doctrina adopcionista en la cual Jesús no era un ser divino y que el Dios Hijo no existía. Esta doctrina – que reflejaba lo que se llamaría luego arrianismo – fue asumida y proclamada por Arrio a través de su obra Talía, y de este modo, se formó así, una secta llamada con su nombre.

El arrianismo fue condenado por el Concilio de Nicea en el año 325 como herejía y Arrio y sus seguidores fueron exilados y excomulgados de la Iglesia cristiana.

Arrio muere envenenado en el año 336, en la víspera del día en que sería nuevamente aceptado en la comunión de la iglesia. De Arrio se conoce que vivió una vida santa y de buena moral.

En años posteriores, otros concilios lograron incluir nuevamente en arrianismo como doctrina legítima de la Iglesia, pero en el año 381 – ya fallecido Arrio – el Primer concilio de Constantinopla da la sentencia definitiva de herejía al arrianismo.

Luciano de Antoquía

Luciano de Antioquía nació en Antioquía en el año 235 D.C. fue exegeta y mártir cristiano. Conocido por su interpretación literal e histórica de la Biblia y como reaccionario a la interpretación alegórica de este libro sagrado por la escuela de Alejandría. Fue maestro de Arrio e influyó mucho en su doctrina adopcionista junto a obispo Pablo de Samósata.

Luciano murió el 7 de enero de 312 en Nicomedia, Bitinia. Actualmente, es reconocido como un personaje importante en la historia de la iglesia cristiana ortodoxa y también como un hereje por la iglesia romana por no reconocer la divinidad de Cristo.

Pablo de Samósata

Pablo de Samósata nació en Samósata en el año 200 y es considerado uno los patriarcas heterodoxos cristianos más conocidos del siglo III. Este personaje se caracterizó por ser un hombre de buena moral y de muchas sabidurías. Fue obispo de Antioquía desde 264. Defendía la doctrina adopcionista, según la cual el Padre es el único que existe de manera sustancial y el Verbo es sólo un sonido de su boca. En esta afirmación, Jesís es el Verbo y es entendido como un hombre mortal.

Se tiene conocimiento de este patriarca del cristianismo por la Carta sinodal de Concilio de Antioquía de año 268 donde se describe una disputa entre el Padre Samósata y el presbítero Malquión de Antoquia; y la carta de Himeneo de Jerusalén quién junto a otros seis obispos condenan definitivamente su doctrina y lo tildan de hereje.

Años más tarde, en el 272 D.C. el emperador Aureliano junto a varios sínodos, depuso al Padre Samósata de sus funciones en la iglesia.

Pablo murió en el año 275 D.C. Sin embargo, sus influencias continuaron presentes en muchos paulistas.

Escrito por Valentina Sancler
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