Definición
Un texto expositivo es un tipo de escrito que se realiza utilizando la objetividad como aspecto más importante con el objetivo de poder estudiar o abarcar un tema determinado. Este tipo de texto es el que se redacta para poder informar o dar a conocer diferentes datos o hechos para de esta manera lograr transmitir información veraz, clara y directa que incluye una serie de diferentes objetivos generales y específicos. Es al mismo tiempo, un tipo de texto que intenta dar más referencias sobre una información determinada y aclarar la situación que se expone por medio de una serie de datos proporcionados por el autor.
Características del texto expositivo
Entre las principales características que se pueden encontrar dentro de los textos expositivos se mencionan las siguientes:
- Su información es su principal objetivo.
- Puede incluir dentro de los textos algunos tipos de ilustraciones con el objetivo de poder brindar una mayor y mejor cantidad de datos.
- Tienen una formulación de ideas que se da de forma ordenada y coherente.
- Aportan una gran cantidad de datos específicos y las posibles explicaciones para que éstos se lleguen a presentar.
- Son considerados como un tipo de texto formal pues para redactarlos se debe de evitar el uso del lenguaje coloquial.
- El tono con el que son escritos es educado para evitar de este modo las malas interpretaciones.
- Por lo general utilizan un tipo de léxico denotativo para de esta manera poder evitar el uso del doble sentido o de utilizar significados ocultos.
- Los textos son escritos en tercera persona y utiliza conectores, comparaciones y enumeraciones.
Origen
El origen del texto expositivo no se sabe con certeza pero se considera que se originó con la necesidad de expresar certeramente lo que se aseguraba en siglos anteriores cuando había la necesidad de probar científicamente todas las teorías que nacían.
Historia
Los textos que existen en la actualidad inician su historia prácticamente desde que el hombre aprendió a escribir situación que se presentó hace miles de años como una respuesta a la necesidad de comunicación. Entre los primeros lugares donde los textos se desarrollaron se puede mencionar a Egipto, en donde surgió el papiro. Los textos han venido cambiando con el tiempo sin embargo, el texto expositivo es considerado como uno de los más antiguos pues fue incluso utilizado por científicos importantes del pasado y por juristas para exponer sus ideas.
Para qué sirve un texto expositivo
Este tipo de texto sirve para poder dar a conocer más información sobre un tema o asunto determinado y para poder expresar de forma objetiva con hechos y conceptos las ideas que forman el texto. Es un texto básico para poder divulgar información con coherencia y cohesión. Sirve tanto para que una persona, por ejemplo, un estudiante, pueda sustentar sus diferentes puntos de vista como para mostrar los argumentos necesarios para probar la verdad en textos más avanzados relacionados con la ciencia y el derecho, por mencionar algunos ejemplos.
Tipos
Existen dos tipos de textos expositivos de que dividen de acuerdo a sus características, éstos son:
Divulgativos
Este tipo de texto expositivo se redacta para alcanzar a una amplia población en donde los conocimientos que tiene la persona que lee el texto no son necesarios. Es el tipo de información que puede ser encontrada comúnmente en la prensa y en las revistas.
Especializados
Este texto necesita ser leído por personas que tienen un conocimiento elevado y previo sobre el tema del que trate el texto, es común encontrarlos en carreras universitarias como la medicina, la mecánica, la computación y el derecho.
Elementos
Los elementos básicos de un texto expositivo son la definición del tema a tratar, la descripción de dicho tema, la caracterización, narración y los comentarios.
Estructura del texto expositivo
La estructura que debe de seguir un texto para que sea considerado como expositivo es la siguiente:
- Introducción: es la primera parte del texto y es la que tiene como objetivo hacer que el lector se adentre en el tema del cual se va a hablar. Es una de las partes más importantes que marca la pauta en la temática del texto y debe, idealmente ser redactado de forma simple y práctica para poder guiar mejor a la persona que lee.
- Desarrollo: el desarrollo del tema es el lugar en donde, de forma clara y ordenada, se plasmas las ideas del texto que estarán relacionadas con el tema que se está ejecutando. Es la parte más fundamental de todo el texto expositivo y debe de seguir un orden lógico para que pueda ser comprendido. Lo ideal es poder iniciar el desarrollo con un análisis objetivo del tema seguido, de ser necesario, por un análisis subjetivo.
- Conclusión: es la parte final del texto y en ella se colocan todo un resumen de ideas que han sido obtenidas luego de la investigación. Es una síntesis o un tipo de recapitulación que de lo que ha sido expuesto a lo largo del texto.
Importancia
El texto expositivo puede ser considerado de mucha importancia pues además es la forma más común de expresar conocimientos, ideas y noticias. Es un tipo de texto que busca informar a las personas y hacer que la información sea al mismo tiempo comprensible para que se pueda entender bien la idea en orden y con objetividad. Es también importante pues es el tipo de texto al que nos enfrentamos todos los días.
Cómo hacer un texto expositivo
Lo primero que se debe hacer antes de escribir este tipo de texto es tener bien claro cuál será el tema a tratar, para ello, es recomendable elaborar una lista de ideas e investigar en diferentes medios sobre la información necesaria para escribir el texto. El segundo paso es plantear hacia quién va dirigido el texto pues los textos expositivos tienen varias formas de formato.
Se debe tener en cuenta que la información deberá de ser colocada en varios párrafos y que debe además de llevar una adecuada introducción, el desarrollo y la conclusión. Las oraciones idealmente deberán de ser cortas para evitar que el lector se pierda en la lectura. Los párrafos que se utilicen no deben de ser extremadamente largos para evitar también el cansancio y la confusión.
Una buena forma de cerrar este tipo de texto es intentar captar alguna idea del inicio y utilizarla para darle un cierre al escrito. Es también importante al finalizar de escribir el texto revisarlo y editarlo en caso de ser necesario. Puedes buscar palabras repetidas y cambiarlas por sinónimos, utilizar frases nuevas y variar el orden de las oraciones para no caer en un texto rutinario y repetitivo.
Ejemplos
Algunos ejemplos de textos expositivos son los siguientes:
- Instrucciones de uso que detallan el funcionamiento de un artefacto o servicio.
- Reseñas biográficas.
- Descripciones de fármacos o de medicinas.
- Escritos de índole científica.
- Bibliografías de personas importantes.





