Características de la astenosfera
La astenosfera está compuesta por materiales semi fundidos y sólidos a la misma vez. Sobre ella flota la litosfera, la cual es una capa rígida que está compuesta por la parte externa del manto y por la corteza terrestre permitiendo de esta manera, el movimiento de las placas tectónicas. Otra característica de la astenosfera es que se encarga de promover la renovación y la expansión del fondo oceánico. Esto se debe a que en su composición encontramos un componente muy importante llamado basalto, el cual es una roca ígnea que, mediante un proceso de extrusión, fluye por las dorsales oceánicas. Es una parte del manto superior de la tierra y está ubicada justo debajo de la litosfera, que se encuentra involucrada directamente con el movimiento de las placas tectónicas y los procesos de ajuste isostáticos. Aunque es una capa muy caliente, la presión que existe en ella hace que se mantenga como el plástico y su densidad es relativamente muy baja. Las ondas sísmicas de la tierra pasan a través de ella pues es una zona también de baja velocidad. Por sus condiciones en cuanto a la temperatura y la presión en la astenosfera, las rocas se vuelven dúctiles, y se mueven lentamente llegando a medir miles de kilómetros. El calor que irradia fluye hacia el interior de la tierra.
Composición de la astenosfera
La astenosfera está compuesta por material de roca. Está formada por silicatos de hierro y magnesio. Esta composición química es casi idéntica a la de la capa inferior de la tierra o la mesósfera. En contraste, las rocas litosféricas contienen más sílice, pero menos aluminio, sodio y potasio. Está entonces compuesta básicamente de rocas sedimentarias, minerales ferromagnéticos, material magmático, materiales radioactivos y rocas metamórficas.
Función
Una de las funciones importantes de la astenosfera ocurre en su interior. Dentro de ella se produce un fenómeno denominado corrientes de convección. Esto quiere decir que los materiales que se encuentran en las zonas más bajas se van calentando, y cuando éstos se calientan, tienden a subir hacia las zonas más altas de la astenosfera. Del mismo modo, los materiales de las zonas más altas se enfrían, y por esta razón, éstos material bajarán. Esto hace que los materiales estén en continuo movimiento, causando un efecto importante en el movimiento de las placas tectónicas. Cuando las placas continentales empiezan a moverse, como consecuencia de las corrientes de convección de la astenosfera, se pueden llegar a producir fenómenos geológicos como por ejemplo las fallas tectónicas, o desplazamientos entre masas de la corteza terrestre, o incluso podrían llegar a ocurrir terremotos (cuando el roce o choque de dos placas es fuerte). Otra función importante, es que contiene el magma que expulsan los volcanes cuando entran en erupción.
Importancia de la astenosfera
La astenosfera es una capa de gran importancia geológica para el manto de la Tierra. Es responsable de la creación de nueva corteza en la tierra, lo que significa que se producirán nuevas tierras. Esto ocurre en las cordilleras oceánicas, donde la convección empuja a la astenosfera hasta la superficie. También su importancia radica en las placas tectónicas que se localizan en ella ya que colabora con el movimiento de las masas continentales unas con respecto a las otras, debido a la tectónica de placas. Las corrientes de convección que tienen su origen en esta capa son de suma importancia pues son los que definen los diferentes movimientos de las placas. También es la responsable de la creación de nueva corteza en la tierra.





