Paternalismo

El término paternalismo toma generalmente un sentido peyorativo para designar una concepción patriarcal o falsamente patriarcal asumida por un jefe de empresa para dirigirse a su personal bajo el pretexto de protegerlos. Esta actitud pone de manifiesto una relación de dependencia y de subordinación para a través de los valores afectivos. Desde un punto de vista psicológico, una postura paternalista considera a los adultos como niños, infantilizándolos con el fin de asentar mejor su autoridad.

Etimología

El término “paternalismo” está compuesto por “paternus” que hace referencia a “padre”, “alis” que significa “relativo a” y el sufijo “ismo” que se refiere a “doctrina”. En ese sentido, esta palabra alude a la “doctrina de aplicar autoridad y protección relativas al padre”.

Características del paternalismo

  • No promueve la autonomía ni el trabajo en equipo, no se delegan tareas, responsabilidades o funciones debido a que se considera que las personas subordinadas no tienen la capacidad ni el conocimiento para llevarlas a cabo.
  • Sistema que involucra a una figura dominante autoritaria que asume los comportamientos de un padre y que espera de sus “subordinados” que éstos le respondan con lealtad y obediencia.
  • Las decisiones son tomadas por una figura dominante sin tomar en cuenta las opiniones de los subordinados.
  • La figura dominante actúa como un padre que desea promover el bienestar de sus subordinados y protegerlos de cualquier peligro o riesgo.

Ventajas

  • El buen comportamiento es reconocido por la figura dominante. Por ejemplo, un jefe de gobierno recompensa a quienes lo siguen fielmente con bienes y comida.
  • Se toman en cuenta los intereses de los subordinados aunque no se les consulte su opinión.
  • La figura dominante toma decisiones con el fin de que cada individuo pueda tener éxito lo cual hace que existe menos competencia entre éstos. Por ejemplo, en una empresa, un jefe paternalista deseará que todos sus empleados tengan éxito lo cual hace que haya menos rivalidad y competencia en el ámbito laboral.
  • Todas las responsabilidades recaen sobre la persona que asume el rol paternalista.

Desventajas

  • A veces, la figura dominante deberá disciplinar a sus subordinados de una forma no tradicional.
  • Las malas decisiones tomadas desde arriba causarán mayor insatisfacción por el mismo hecho de que éstas no fueron consultadas.
  • Los subordinados (según sea el caso, empleados, ciudadanos de un gobierno, pacientes, etc.) se harán cada vez más dependientes de la figura dominante. Esto puede ocasionar que sea necesario la supervisión constante para garantizar el cumplimiento de las tareas.
  • Quienes asumen el rol paternalista pueden cegarse con su poder y hacer decisiones que solo lo benefician a ellos.
  • Un sistema paternalista no favorece la autonomía ni la iniciativa propia.

Paternalismo político

En el ámbito político, se habla de paternalismo cuando el Estado interviene en las decisiones gubernamentales asumiendo el rol de un padre que fija las reglas de su hogar, presumiendo que el Estado actuará y velará por los mejores intereses de los ciudadanos, estén ellos de acuerdo o no. En ese sentido, cuando un gobierno actúa de forma paternalista, suele tratarse de un régimen autoritario que se aleja de la democracia al no permitir la participación y la libertad a sus ciudadanos.

Paternalismo médico

Cuando un médico interfiere con la habilidad del paciente para tomar una decisión en cuanto a su salud, se habla de paternalismo médico. Este puede adquirir diferentes formas según el grado de intensidad. Por ejemplo, un doctor puede no informar al paciente todas las alternativas de tratamientos para que se vea obligado a tomar la opción que él propone. Incluso, un doctor que asuma un comportamiento paternalista puede mentir o exagerar las consecuencias de no seguir con sus recomendaciones para que el paciente se vea motivado a cumplirlas.

Paternalismo empresarial

El paternalismo empresarial designa una concepción patriarcal o falsamente paternal que asume el jefe o director de una empresa para dirigir a su personal, con el pretexto de protegerlos. Esta actitud hace que exista una relación de dependencia y de subordinación a través de valores afectivos.

Por ejemplo, en el siglo XIX, muchas empresas desarrollaron una forma paternalista de dirección, ofreciendo a los obreros ventajas sociales como el alojamiento, educación, cuidados médicos, entre otros. En contraparte, estos obreros debían respeto y obediencia a los patrones. Así, el paternalismo, permitió fidelizar los obreros y legitimar su salario.

Paternalismo jurídico

El paternalismo jurídico puede entenderse como el comportamiento de una autoridad que decide de forma unilateral de restringir para su bien la libertad de acción de sus subordinados.

Un legislador paternalista puede votar leyes que ponen en riesgo los derechos fundamentales al decidir el mismo, lo que es bueno y lo que no. En una perspectiva liberal, se considera que toda ley protectora propuesta para el bien de los ciudadanos, que por medidas de prohibición, de coerción o a través de disposiciones que atenten en contra de la libertad de las personas, sea decretada, está basada en un paternalismo legislativo.

Ejemplos

Chile

En Chile, se ha llegado a hablar de un paternalismo minero, en alusión al paternalismo industrial que ha existido en las empresas mineras de ese país. Al parecer, en este contexto, se ha asumido la empresa como una familia en la cual el patrón es quien ocupa el rol paternal y dirige todas las acciones de la empresa como si sus trabajadores fueran sus hijos, a quienes hay que educar, conducir y de ser necesario, aplicar castigos.

México

Un ejemplo de paternalismo en México podemos verlo en las propuestas políticas paternalistas de algunos candidatos en elecciones presidenciales. Muchos de ellos proponen la implantación de programas sociales asistencialistas que lejos de combatir la pobreza en el país, representan un factor desfavorable para el emprendimiento y la generación de empleos.

España

España es un sistema empresarial que ha sido tradicionalmente paternalista ofreciendo a sus empleados vales de comida, lo cual es en cierto modo una subvención. Asimismo, las empresas sostienen la Seguridad Social de sus trabajadores en un 23%. El trabajador solamente aporta el 4,9%.