Magnetosfera

La magnetosfera es una capa de la tierra que está formada por la interacción que se da entre el magnetismo de la tierra y el viento solar, el viento solar se da por el movimiento de la corona del sol en su propia atmósfera. Es ocasionada debido a el campo magnético que posee la tierra. Prácticamente todos los planetas que existen tienen una magnetosfera, únicamente Marte y Venus no poseen ninguna. Debido a las variaciones del viento solar, sufre continuas modificaciones tanto en su forma como en su estructura, de manera que, cuando existe una intensidad profunda, se comprime con dirección al sol y se extiende en dirección contraria. Es una región que rodea al planeta tierra e inicia con una altura de 500 kilómetros y se extiende hasta alcanzar los 60.000 kilómetros.

Historia

La propiedad de la aguja de la brújula de indicar el norte y el sur fue descubierta en China alrededor del año 1000, y en el año 1600 William Gilbert en Londres demostró que esto podría explicarse si toda la tierra fuera un gran imán. Como modelo para la tierra magnética usó un imán esférico, al que llamó «pequeña Tierra». Movió una pequeña brújula sobre la superficie de un modelo de esfera magnetizada que representa la tierra y demostró que siempre apuntaba hacia sus polos magnéticos. En la década de 1830 se estableció una red mundial de observatorios magnéticos y se descubrió que las perturbaciones de la aguja de la brújula, que se notaban ocasionalmente, ocurrían en un patrón mundial. Parecían venir de fuera de la Tierra, y Alexander Von Humboldt los llamó tormentas magnéticas. Luego de 1958, después de lanzarse la primera nave espacial científica y cuando los Exploradores 1 y 3 descubrieron el cinturón de radiación, los científicos lograron apreciar la complejidad de los fenómenos eléctricos y magnéticos que ocurren en el entorno magnético de la Tierra. En 1959, Thomas Gold, de la Universidad de Cornell, propuso llamar a ese entorno «magnetosfera«, y este nombre se sigue utilizando hasta el día de hoy.

Características de la magnetosfera

  • Es la parte que se encuentra más al exterior de un planeta.
  • Se encuentra localizada a 100.000 kilómetros de la tierra.
  • Actúa como un escudo contra las partículas de viento solar.
  • Su interior se encuentra dividido y se distinguen grandes regiones en las cuales el plasma se estructura de una manera determinada dando a origen a la plasmosfera y dentro de ellos los cinturones de Van Allen.
  • Se encuentra llena de plasma de origen ionosférico.
  • Su campo magnético está bien ordenado.

Estructura

La magnetosfera interior no incluye la región de los polos y es relativamente estable. Posee una lámina de plasma gruesa y caliente ubicada en el centro de la cola, también es una zona dinámica variando energía y densidad y el plasma aquí fluye en diferentes direcciones. La lámina de plasma tiene su electricidad asociada que fluye de lado a lado. Los lóbulos de la cola son regiones con campos magnéticos lisos y apuntan hacia la tierra, al norte del Ecuador. Algunas veces se puede observar algunas capas sobre la magnetopausa.

Función

  • Entre las principales funciones de la magnetosfera podemos mencionar las siguientes:
  • Protege a la tierra contra las partículas provenientes del sol.
  • Protege el agua de la atmósfera y de los océanos evitando la disociación de los átomos de hidrógeno y oxígeno.
  • Evita que se produzca un mal funcionamiento o interrupciones en los equipos de radio, radar o satélites.
  • Sus polos magnéticos sirven para dar orientación a los seres humanos y a algunos animales.
  • Nos protege contra la radiación iónica, evitando que la vida en la tierra sea destruida.
  • Protege nuestro planeta de la radiación de partículas solares y algunas partículas cósmicas, y también se encarga de proteger la atmósfera de la erosión causada por el viento solar: el flujo constante de partículas cargadas que salen del sol.

Importancia de la magnetosfera terrestre

Su importancia radica en que la magnetosfera terrestre actúa como un escudo protector para la atmósfera evitando la radiación iónica. Esta radiación iónica es muy peligrosa para los seres vivos pues es la misma que irradia, por ejemplo, el uranio. Sin ella la radiación iónica entraría a nuestro planeta causando destrucción a todas las formas de vida que habitan el planeta. Sin ella, se perdería el agua de los océanos y de la atmósfera ya que, sin ella, las partículas solares hubiesen podido destruir los átomos de hidrógeno y oxígeno.

Magnetosfera de Marte

A pesar de que Marte no tienen propiamente una magnetosfera porque carecen de un campo magnético interno importante, si se encuentra envuelto en el campo magnético que transporta el plasma proveniente del Sol. Marte ha sido extensamente explorado por diferentes vehículos espaciales estadounidenses y soviéticos y se ha observado en sus inmediaciones cuerdas de plasma atado a estas líneas magnéticas, lo cual les brinda un entorno magnético y de plasma particular.

Magnetosfera de Júpiter

Esta es la más grande, dinámica y en la cual se dan la mayoría de procesos que utilizan más energía. El diámetro de su cola es de 3.000 radios y si fuese posible verla sería cuatro veces más grande que la luna. Proviene de los gases volcánicos de su interior y la presión del plasma es tan grande que gracias a ella logra detener el viento solar.

Magnetosfera de Saturno

Su magnetosfera aún se encuentra en estudio, pero se sabe que es una de las más pequeñas y menos dinámicas, pero posee cinturones de radiación en sus campos magnéticos que se encargan de emitir ondas de radio que han permitido su estudio desde el espacio.