Pronombres

Los pronombres son una serie de palabras que se encargan de sustituir al nombre o a los objetos dentro de una determinada oración para de esta forma evitar su repetición. Es decir, se encargan de señalar o representar a las personas, cosas o hechos que son conocidos por la persona que habla y al mismo tiempo por la persona que escucha. En otras palabras, se conoce como pronombre a la clase de palabra que tiene como función principal y relativamente única la de sustituir al sustantivo, adjetivo o adverbio. Se encuentran presentes en todas las lenguas del mundo y en todas las oraciones, con la finalidad de indicar la persona que lee un texto el tiempo y espacio, sin la necesidad de utilizar el nombre, lo que permite una lectura fluida por motivo del uso innecesario de los sustantivos.

Definición

Los pronombres son un tipo de palabras cuyos elementos funcionan en vez del sustantivo o sintagma nominal y son utilizados para poder referirse a las personas, a los animales o a las cosas sin la necesidad de que sean nombrados dentro de la oración.

El pronombre es la palabra que se encarga de sustituir al nombre, sin ellos los sustantivos tendrían que ser colocados dentro de la oración de una forma repetitiva y exhaustiva lo que probablemente generaría el aburrimiento por parte del lector.

Para qué sirven los pronombres

Los diferentes pronombres que existen nos sirven para poder hacer referencia a las personas o a los sujetos que intervienen o que forman parte de una determinada oración y su función principal es la de sustituir al sustantivo cuando éste es omitido dentro de la oración. Dependiendo del tipo de pronombre, nos reflejarán personas en singular o en plural y es importante que se de una concordancia adecuada entre el pronombre, el verbo y el adjetivo dentro de la oración.

Ayudan a simplificar y a darle flexibilidad a la expresión evitando de esta forma las repeticiones continuas, ayudan a orientar el punto de vista gramatical dentro de una novela, historia o un cuento ayudando al lector a tener una mayor cercanía con la obra que está leyendo.

Clasificación de los pronombres

Dependiendo de sus diferentes características y funciones, los pronombres se pueden clasificar de la siguiente manera:

  • Pronombres enclíticos: son los que se caracterizan por estar unidos al verbo.
  • Pronombres interrogativos: estos nos sirven para poder preguntar sobre algo de lo que se está hablando en un determinado discurso.
  • Pronombres personales: sirven para mencionar a la persona que participa en el discurso. Tenen a su vez formas diferentes, no solo en función del género y el número de los sustantivos, sino también de la persona (1°, 2°, 3°). Los pronombres personales a su vez se subdividen en varias categorías, que son:
    • Pronombres personales átonos: tienen la función de actuar como un complemento directo o complemento indirecto (me, te, lo, la).
    • Pronombres personales tónicos: son los que pueden funcionar como un sujeto (Él corre), como un atributo (Los responsables son ellos) o como el término de preposición (Mi padre vendrá con nosotros).
    • Pronombres demostrativos: son usados para indicar dónde se encuentra algo o alguien en relación con quien habla.
    • Pronombres indefinidos: son los que aluden a personas o cosas, o expresan alguna noción cuantitativa (¿Cuánto dinero tienes? Tengo poco).
  • Pronombres posesivos: son los que nos indican la posesión de una cosa por parte de una persona. Estos pronombres tienen flexión de género, número y persona.
  • Pronombres proclíticos: pueden ser identificados por el verbo “ir” antes del verbo sin formar una palabra.
  • Pronombres relativos: son el tipo de pronombre que nos señalan a otras palabras, oraciones u ideas que han surgido con anterioridad, y que también introducen oraciones subordinadas.
  • Pronombres reflexivos: estos se caracterizan porque la acción del verbo recae sobre el propio sujeto.

Ejemplos de uso en oraciones

A continuación, una lista de ejemplos de pronombres dependiendo de su clasificación:

  • Enclíticos: cuéntamelo, dígaselo, dime.
  • Interrogativos: ¿dime quién es?
  • Posesivos: mío (s), tuyo (s), suyo (s), nuestro (s), vuestro (s). Por ejemplo: aquella casa es nuestra.
  • Proclíticos: Por ejemplo: me lo contó, se lo dije.
  • Relativos: Los pronombres relativos son: donde, que, el, la, lo(s), las que, las cuales, lo que, quien, quienes, donde, cuyo(s), cuya (s). Por ejemplo: Quien no madruga, Dios no lo ayuda.
  • Reflexivos: Por ejemplo: «nosotros nos divertimos mucho en la fiesta», «yo me caí».
  • Personales: por ejemplo: Yo soy el responsable de esta empresa, no pueden manejar.