Causas del perfeccionismo
Diversos son los factores que pueden incidir en el desarrollo del perfeccionismo. Algunos de los señalados por los especialistas son los siguientes:
- Genética. Biológicamente puede haber una predisposición a desarrollar rasgos de ansiedad.
- Mamás o papás autoritarios. Cuando los padres exigen demasiado a los niños y abusan con el castigo tras sus equivocaciones, es más probable que se conviertan en personas perfeccionistas. Los infantes asumen que errar no es tolerable y que la excelencia es sinónimo de ser aprobados y amados.
- Exceso de elogios. Cuando los menores crecen en ambientes donde reciben halagos continua y excesivamente, suelen acostumbrarse a un alto grado de alabanzas. Se hacen dependientes de estas expresiones para mantener elevadas sus autoestimas. Como consecuencia se presionarán para obtener estas manifestaciones de elogio externo.
- Comparaciones. Cuando uno o varios miembros de la familia son exitosos y se hacen comparaciones constantes con los que no, éstos últimos se sentirán inferiores. Estas comparaciones continuarán en el interior de los afectados. Querrá parecerse a otros individuos a los que idealizará sin medir sus propias virtudes.
- Los chicos que sufren desprecios, burlas o son víctimas de bullying ven mermada su autoestima y se sienten unos perdedores. Para contrarrestar estos sentimientos pueden caer en el perfeccionismo.
- Modelo a seguir. La principal referencia conductual de los niños son sus padres. Si estos o alguno de ellos son perfeccionistas, es muy posible que sus hijos traten de imitarlos. Será un rasgo que marcará el ambiente familiar.
- Sociedad. La sociedad en la que nos desenvolvemos tiene una tendencia a promover la competencia y el logro de la excelencia. Hay parámetros sobre lo que se considera exitoso o no. Muchas personas se vuelven perfeccionistas tratando de alcanzar esos estándares competitivos y criterios, llegando a la obsesión.
- Manejo de la frustración. Algunas personas tienen una tolerancia muy baja a la frustración. Son individuos que no manejan bien el hecho de equivocarse o no conseguir los objetivos, situación que les genera un gran malestar. Para evitar estos sentimientos, suelen caer en el perfeccionismo.
- Una persona con grado alto de neuroticismo (tendencia a culparse y preocuparse en exceso) está predispuesta a crear rasgos perfeccionistas.
Síntomas
El perfeccionismo tiene diversas aristas, y sus niveles de intensidad determinarán los síntomas o señales de su existencia. A groso modo se evidencian estas características en los individuos que se creen perfeccionistas:
- Se exigen demasiado a nivel personal. Poseen una auto-exigencia elevada.
- Son organizados
- Poseen un alto sentido de la responsabilidad.
- Requieren de orden
- Se preocupan mucho por evitar cometer errores
- Se esfuerzan más de la cuenta
Tipos de perfeccionismo
A pesar de que a través de los años el perfeccionismo se conceptualizó y valoró desde una perspectiva negativa, hoy se continúa estudiando debido a su complejidad y a las distintas maneras en las que se presenta. Investigaciones recientes hablan de dos factores incidentes, los “esfuerzos perfeccionistas” y las “preocupaciones perfeccionistas”. De allí que esta división conduce a clasificar el perfeccionismo en dos tipos: “Desadaptativo” y “Adaptativo”.
Perfeccionismo desadaptativo (preocupaciones perfeccionistas)
En este renglón entran los aspectos negativos del perfeccionismo, los disfuncionales. Se refiere a las personas que se obsesionan con su desempeño, que siempre están vigilantes de sus conductas y no toleran la frustración que genera no conseguir lo que esperaban (actitud exagerada). Suelen paralizarse, sufrir ansiedad y tener problemas con su entorno. Algunas de sus características son:
- Sus objetivos pueden ser alcanzables o no (irreales)
- Un fracaso, por más pequeño que sea, es motivo de molestias o tristeza desmedida.
- No alcanzar la perfección les origina patologías como la depresión, ansiedad, ansiedad social, trastornos obsesivos-compulsivos y trastornos en la conducta alimentaria.
- Procastinación (postergar actividades.)
- Pensamientos polarizados (es todo o nada.)
- Temor excesivo a fracasar.
- Adicción al trabajo.
- Bajo rendimiento en el trabajo o los estudios.
- Se paralizan cuando fracasan o no encuentran la “forma o medios ideales” de llevar a cabo una tarea.
- Hostilidad hacia las personas que no cumplen sus deseos
- Para lograr sus objetivos suelen aislarse socialmente.
- Falta de confianza en sí mismo y baja autoestima.
- Dan extrema importancia a la opinión de otros. Temen que no vean en ellos su valía.
- Control y orden extremo, incluso con las personas que le rodean.
Perfeccionismo adaptativo (esfuerzos perfeccionistas)
Se vinculan a los aspectos positivos del perfeccionismo. Son actitudes sanas y que se relacionan al éxito. Muchos deportistas, artistas y profesionales destacados tienen estos rasgos en su personalidad. La disciplina y esfuerzo por dar lo mejor de sí en sus proyectos son característicos en ellos. Aceptan los errores como un aprendizaje para mejorar y no les paralizan. Entre sus características están:
- Se establecen metas elevadas pero realizables
- Buscan mejorar constantemente.
- Son disciplinados.
- Son exigentes consigo mismo, pero no hay rigidez.
- La ambición y el esfuerzo los mantiene motivados cuando no alcanzan las metas establecidas.
- Suelen ser ordenados y organizados.
- Tienen conocimiento de sus limitaciones.
- En su afán por logran sus metas no se aprovechan de otros o hacen daño, sino que buscan hacerlo por méritos propios. Esta buena conducta también se observa en el perfeccionismo desadaptativo.
- Son personas muy responsables con las tareas que se proponen o les encomiendan.
Consecuencias
Las consecuencias que derivan del perfeccionismo están muy ligadas a la intensidad de los rasgos perfeccionistas que se presenten. Es importante señalar que una persona puede tener conductas de ambos tipos de los perfeccionismos descritos (adaptativo y desadaptativo). Eso hace que la evaluación sea compleja. Cuando hay patrones obsesivos se desencadenan psicopatologías y la vida social se ve afectada negativamente. Los individuos excesivamente perfeccionistas muestran hostilidad hacia otras personas y sensibilidad a lo que digan o hagan. La ansiedad también es común. Se aficionan a comprobar y planificar todo lo que hacen, se comparan con otros y se ven inferiores, los que les genera angustia.
Ventajas del perfeccionismo
Cuando no es patológico, el perfeccionismo tiene varias ventajas. El ser exigentes consigo mismos hace que estas personas sean buenos trabajadores y que busque obtener resultados óptimos. A menudo son grandes profesionales. No son fáciles de rendirse ante los obstáculos que se les presenten. Analizan todas las opciones para encontrar una solución. Son perseverantes y constantes, lo que hace que no pongan atención al tiempo que les lleve trabajar en sus objetivos o el desgaste emotivo que les produzca. Son positivos, aprovechan sus equivocaciones o desaciertos para aprender a ser mejores.
Desventajas
Cuando el perfeccionismo se presenta de un modo patológico puede ocasionar mucho daño. Estas personas suelen posponer sus tareas (procastinación) por no tener todo lo que requiera para alcanzar su meta de manera perfecta. Tienen un bajo rendimiento académico y/o laboral, pues pierden mucha energía y tiempo en pequeños detalles que no vienen al caso durante sus actividades. Esto los deprime y genera sentimientos de antipatía entre sus compañeros. Tienen más posibilidades su sufrir accidentes. El autodespresio por no alcanzar sus estándares les paraliza y deprime.
Tratamiento
Al no considerarse el perfeccionismo desadaptativo como un trastorno mental en sí, no existe una intervención determinada. A pesar de ello, hay formas de tratar aquellos aspectos de la conducta que son disfuncionales. Los psicólogos suelen enfocarse en que el perfeccionista identifiques los pensamientos distorsionados como los dicotómicos (todo o nada) o los catastróficos (sino acierto nunca podré hacerlo). La autocompasión es un valor a desarrollar para combatir estos pensamientos. Otras herramientas que se aplican es realizar ejercicios para que la persona tome perspectiva y se perciba a si misma desde lo externo y con su estándar propio. Así podrá juzgarse desde fuera, como lo haría un amigo. De esta manera será más flexible y podrá comprender su situación. Exponerse gradualmente a sus temores de forma premeditada, será otra técnica a aplicar para que disminuya el malestar ante sus imperfecciones.





