Óxidos metálicos

En química, es posible encontrar una gran variedad y cantidad de óxidos metálicos o básicos como también se les conoce. Este tipo de compuesto se origina en el momento en el que se realiza la combinación de oxígeno con un metal. Tienen la capacidad de poder reaccionar con el agua para de esta manera formar hidróxidos y son muy comunes de encontrar incluso en la naturaleza y la vida cotidiana.

Características de los óxidos metálicos

Entre las principales características que pueden ser observadas en los óxidos metálicos se mencionan las siguientes:

  • Por lo general, tienden a ser sólidos.
  • Tienen un punto de fusión relativamente alto.
  • Son cristalinos en su gran mayoría y además, son medianamente solubles en agua.
  • Son buenos conductores de la electricidad.
  • Pueden estar presentes en los tres diferentes estados de agregación de la materia.
  • Son compuestos de tipo inorgánico.
  • Están compuestos por cationes metálicos y además, por oxígeno.
  • El proceso para que se obtengan depende en gran manera de la naturaleza del metal o de la reactividad y de las condiciones físicas que le rodean.

Propiedades

Sus propiedades dependen principalmente del metal y de la forma en la que éste puede llegar a interactuar con el anión. Entre sus principales propiedades se mencionan las siguientes:

  • Poseen basicidad la cual es la capacidad que tiene una sustancia de ser ácido neutralizante cuando se encuentra en una solución de tipo acuosa.
  • Tiene anfoterismo, en este aspecto se debe recordar que no todos los óxidos son iguales por lo que mientras esté ubicado más hacia la izquierda, el metal será más básico que el óxido.

Obtención

Los óxidos metálicos pueden ser obtenidos en el momento en el que se hace reaccionar un metal ante el oxígeno. Un buen ejemplo del proceso de obtención lo podemos observar en un metal que poco a poco va oxidándose al quedar expuesto al agua o al aire sin ninguna protección. También pueden ser obtenidos por medio de la descomposición térmica en la cual, una o dos moléculas deberán de ser liberadas del compuesto original, ya sea éste una sal o un hidróxido.

Usos y aplicaciones de los óxidos metálicos

Los usos y aplicaciones de los óxidos metálicos son abundantes y de hecho, son utilizados en varias actividades de la vida diaria, principalmente en aquellos que están relacionados con la fabricación de sustancias químicas. Algunos como el óxido de magnesio pueden ser utilizados en el campo de la farmacéutica para crear medicamentos para el estómago y para fabricar antídotos.

También son utilizados en la fabricación de pinturas, colorantes, en la creación de aleaciones que cuentan con una increíble durabilidad y dureza, en la fabricación del vidrio y en el campo de la industria principalmente.

Estructura

En su estructura se puede encontrar un metal y oxígeno el cual actúa con un número de oxidación de -2.

Formulación

La fórmula general que se utiliza para representar a los óxidos metálicos es la siguientes:

M2On

En donde la letra M representará el símbolo del compuesto y la letra n representará el número de oxidación que tiene el metal.

Nomenclatura

Los óxidos metálicos son un poco difíciles de nombrar pues las sustancias que los conforman en algunas ocasiones poseen diferentes números de oxidación. Para realizar la nomenclatura de los óxidos metálicos se utiliza el sistema conocido como estequiométrico o sistemático y también se usa el sistema STOCK. Es importante saber que, para poder nombrarlos, también se debe de tener en cuenta los siguientes aspectos.

Cuando el elemento metálico cuenta con solamente un número de oxidación entonces se pueden usar los siguientes mecanismos:

  • Tradicional: se colocan sufijos o prefijos dependiendo siempre del estado de oxidación que poseen los elementos metálicos.
  • Sistemático: éstos se nombran dependiendo de la cantidad de átomos que poseen las moléculas.
  • STOCK: en este mecanismo se añade en la parte final del nombre el estado de oxidación del metal que forma parte del compuesto. Este número debe de ser colocado utilizando números romanos y además, debe de ser colocado entre paréntesis.

Cuando el elemento metálico cuenta con dos números de oxidación, entonces pueden utilizarse los siguientes mecanismos para establecer la nomenclatura:

  • Tradicional: también se agregan sufijos o prefijos dependiendo del estado de oxidación en el que se encuentren los elementos metálicos. Cuando el elemento posee un estado de oxidación mayor, entonces deberá de utilizarse el sufijo -ico. Cuando el elemento tiene un estado de oxidación menor, se deberá de colocar el sufijo -oso.
  • Sistemático: las reglas serán las mismas que el anterior.
  • STOCK: en este caso, al final del nombre, se deberá de añadir el estado de oxidación del metal dependiendo del compuesto. También debe de ser colocado utilizando números romanos y se colocará entre paréntesis.

Cuando el elemento metálico cuenta con tres diferentes números de oxidación, entonces los siguientes mecanismos de nomenclatura deberán de ser utilizados:

  • Tradicional: igualmente se utilizan los prefijos y los sufijos siempre dependiendo del estado de oxidación que posean los elementos metálicos. Si el elemento posee un estado de oxidación mayor, entonces se colocará el sufijo -ico y, cuando es menor, se agregará el sufijo -oso.
  • Sistemático: en este caso las reglas deberán de mantenerse iguales.
  • STOCK: al final del nombre se deberá de agregar el estado de oxidación del metal, también se colocará utilizando números romanos los cuales deberán de colocarse entre paréntesis.

Importancia

Los óxidos metálicos son de gran importancia para el hombre y para todo lo que esté relacionado con el campo de la industria pues son fundamentales y necesarios en muchas de las actividades que se realizan diariamente. Resultan ser además, la materia prima en los laboratorios químicos pues por medio de ellos se pueden obtener las diferentes bases y compuestos necesarios para su adecuado funcionamiento.

Resultan también ser fundamentales en las diferentes fuentes de minerales, ya que éstos se encuentran también libremente en la naturaleza y por ello, resultan ser la base principal en la fabricación de varios tipos de materiales. Incluso son utilizados en la fabricación de diferentes tipos de equipos electrónicos y paneles solares.

Ejemplos de óxidos metálicos

Algunos ejemplos de óxidos metálicos son los siguientes:

  • Óxido cuproso: su fórmula es Cu2O, es un óxido de cobre y es además insoluble en agua.
  • Óxido cobaltoso: su fórmula es CoO y es un monóxido inorgánico de color rojo cuando se encuentra en forma cristalina.
  • Óxido de titanio: su fórmula es TiO2 y se puede encontrar de forma natural en algunos tipos de minerales.
  • Óxido de cinc: cuya fórmula es ZnO, es un compuesto de color blanco el cual es poco soluble en agua.
  • Óxido de plata: la fórmula de este óxido es Ag2O y se encuentra como un polvo fino de color negro.
  • Óxido cromoso: su fórmula es CrO y es un compuesto de tipo inorgánico formado por cromo y oxígeno.
  • Óxido plumboso: cuya fórmula es PbO y es un compuesto de color anaranjado que se usa muy a menudo para la fabricación de cerámica y en el campo de la industria química.