Megalómano

Cuando una persona se cree superior a las demás, es arrogante, tiene una autoestima sobrevalorada y menosprecia el valor de otros se dice que es un megalómano. El significado de este término ha ido evolucionando con el paso de los años. De hecho, actualmente no es considerado una patología en sí misma, sino una característica o síntoma del llamado Trastorno de Personalidad Narcisista (TPN). Incluso, es usado popularmente como un sinónimo de éste. Los megalómanos destacan por sus delirios de grandeza, ansias de poder incalculable y distorsión de sus capacidades reales. Muchos personajes de la historia, especialmente dictadores y gobernantes, han sido mencionados como ejemplos de megalomanía.

Definición de megalómano

Megalómano es una persona que sufre de megalomanía. Psicológicamente la megalomanía es un “estado mental anormal” que se relaciona con el narcisismo. Los afectados piensan que son superiores, poderosos y están obsesionados con la grandeza. La arrogancia y desprecio a quienes tachan de “inferiores” le caracterizan.

Etimología

El vocablo megalomanía se origina de los términos griegos “μεγαλο” (megalo) «grande», y “μανία” (manía) «locura, frenesí».

Sinónimos

Fantasioso, arrogante, presumido, vanidoso, jactancioso, maniático.

Antónimo

Humilde, sencillo, llano

Trastorno narcisista de la personalidad

Lo que antes se conocía como megalomanía, actualmente se denomina trastorno narcisista de la personalidad (TNP). Es un tipo de narcisismo enfermizo. Se diagnosticó por vez primera en 1968, gracias al trabajo de un psicoanalista llamado Heinz Kohut. Se trata de un comportamiento que sigue un patrón rígido para hallar auto-gratificación. Hay una exageración en el amor propio, en la necesidad de recibir atención, en el poder, en la grandiosidad, en sentirse superiores y una ausencia casi total de empatía. Según señala el “Manual Diagnostico y Estadístico de los Trastornos Mentales” de la Asociación Americana de Psiquiatría, la megalomanía cuando está unida a delirios de grandeza es parte de los síntomas del TNP. En el argot no clínico, la palabra se usa como sinónimo del TNP.

Características

Como la definición de megalomanía ha variado con el tiempo, son imprecisas las características que puedan atribuirse solo a ella. Sin embargo, clínicamente como patología, incluyéndose el TNP, un megalómano presenta las siguientes señales:

  • Delirios de Referencia. Creen que el mundo gira a su alrededor. Todo lo que ocurre en el exterior está dirigido a ellos o poseen un significado secreto que les atañe.
  • Delirios de Grandeza. Irracionalmente piensan que son perfectos y grandiosos.
  • Se identifican como seres gloriosos. Su importancia y fama es tal que el resto de los mortales debe rendirles pleitesía.
  • Creen ser capaces de hacer cualquier cosa. Exageran con sus habilidades e incluso se tañen las que no poseen.
  • Se consideran perfectos. Cuando algo les sale mal es culpa de otros y por ende no aprenderán de esa experiencia.
  • Para ellos no hay nada imposible. Asumen actividades o retos sin reparos, pues para ellos todo es fácil. Esta conducta los puede colocar en circunstancias de peligrosidad.
  • Manifiestan trabas sociales. Tienen tendencia a la soledad o aislamiento social. Ya sea por su misma personalidad, que hace que otros le rechacen o por decisión propia, pues nadie está a su altura para relacionarse.
  • Lucen falsos. Su conducta exagerada hace que le perciban como o un mentiroso (a).

Síntomas

  • Exageración de la autoestima
  • Superioridad sobre otros
  • Se vanagloria de sus virtudes y logros
  • Egocentrismo
  • Admiración constante a sí mismos
  • Arrogancia y agresividad
  • Carencia de empatía
  • Se aprovechan y explotan a otras personar para beneficiarse a sí mismos
  • Envidian a otros y quieren que les envidien.

Qué hay detrás de un megalómano

Un individuo catalogado como megalómano suele ocultar sentimientos contrarios a los que expresan. A menudo, están relacionadas con traumas originados en la niñez. También, guardan para sí (consciente o inconscientemente) emociones que les generan vulnerabilidad. Algunas son:

  • Tras sus actos agresivos y/o de creerse omnipotentes, se hallan miedos, falta de amor y complejos.
  • Que otros le superen les causa gran temor. Ridiculizando a quienes le amenazan, esconde inseguridades, incapacidades y una lucha por evitar verse vulnerable.
  • Cuando exagera sus habilidades y se vanagloria de sus éxitos, en el fondo muestra una baja autoestima y su incapacidad de enfrentar frustraciones.
  • La soledad y aislamiento que le genera su personalidad arrogante les provoca vacíos emocionales. Esta situación empeora su mal genio y síntomas del trastorno que sufre.

Causas

Estudios han permitido determinar, que muchas de las personas que sufren de megalomanía o TNP han sido infravalorados. Alguien las hizo sentir tontas e incapaces. Fueron duramente criticadas y sintieron que no llenaron las expectativas de un ser importante en sus vidas, casi siempre sus padres. Enfrentarse a situaciones, generalmente en la infancia, las llevó a desencadenar trastornos de autoestima, y distorsiones en la forma cómo se percibían a sí mismas. Algunas reaccionan con una baja autoestima, otras con alta autoestima, y un tercer grupo con megalomanía o narcicismo. Este último es el comportamiento más extremo de los tres posibles y-al igual que los otros mencionados-son signo de auto-devaluación e inseguridad. La estrategia que emplean para luchar con esos sentimientos, es creerse mejores que los demás.

Diferencias entre un narcisista y un megalómano

El narcisismo es un rasgo psicológico que puede afectar en mayor o menor medida a un individuo. Cuando este rasgo es exagerado o muy marcado se habla del trastorno narcisista de la personalidad y la megalomanía. El narcisismo habla de un alto grado de amor propio en aspectos como la belleza, fortaleza o capacidad resolutiva. Mientras que, la megalomanía habla de aspectos psicopatológicos como delirios de poder, supremacía y omnipotencia. Sin embargo, tanto el narcisismo como la megalomanía están íntimamente relacionados.

Tratamientos

Comúnmente los megalómanos con TNP se dedican a profesiones en las que se sientan poderosos, que es el afán que les mueve. Por ello se concentran en medicina, política o en actividades que le lleven a ocupar altos cargos públicos. Diagnosticarlos suele ser muy difícil, pues este tipo de individuos no sienten que tienen un problema y es muy raro que acudan a una consulta psiquiátrica o psicológica. Sin embargo, cuando esto ocurre el tratamiento psicológico se enfocará en hacerle ver que sus falsas creencias. Esta terapia suele combinarse con fármacos neurolépticos que disminuyen la intensidad de los delirios.

Ejemplos de megalómanos en la historia

Es muy raro que un megalómano pase desapercibido, es por ello que algunos se han convertido en grandes personajes de la historia mundial, aunque la mayoría con efectos muy negativos. Muchos dictadores y gobernantes aborrecidos y a su vez admirados por su fuerza y oratoria han presentado todas las características de haber padecido el trastorno. Algunos de ellos son:

  • Adolf Hitler: Las atrocidades cometidas por este hombre que provocó la II Guerra Mundial son más que conocidas. Al mandatario alemán lo motivaron sus creencias en una raza superior (como la que él creía tener) que dominara el planeta. El desprecio a los que consideró inferiores fue brutal. Para llegar a sus fines de superioridad cometió los actos más infames.
  • Josef Stalin: Este dictador soviético es otro ejemplo palpable de la megalomanía o TNP. Su deseo de ser reverenciado y poderoso era tal, que hizo que a los niños en las escuelas se hablara de su carácter bravío, inteligencia y hazañas. Estatuas y pinturas sobre su persona inundaron la nación durante su mandato.
  • Alejando Magno (el Grande): Su título habla por sí solo. Este macedonio que conquistó numerosas tierras para satisfacer sus ansias de poder, se caracterizó por creerse invencible y merecedor de todos los honores. Su narcisismo y egocentrismo fue tal, que a muchas de las ciudades que conquistó les cambió el nombre para ponerles el suyo.
  • Mao Zedong: Este exdictador y el mayor dirigente del Partido Comunista de China inculcó el culto a su persona de forma abrumadora. Sus fotografías e imágenes debían exponerse en las casas de los chinos, en las dependencias públicas y hasta en las escuelas. Incluso, los integrantes del partido tenían la obligación de llevar siempre un texto con las frases y citas destacadas de Mao.