Causas de la mastodinia
- Durante la lactancia, una mala posición mientras se amamanta o un mal agarre del seno por parte del lactante pueden ser responsables de grietas en los pezones, las cuales ocasionan dolores en los senos en esta área.
- Una anomalía en el tejido mamario producida por diferentes factores como por ejemplo: las secuelas de una herida antigua, de un golpe; una intervención quirúrgica, una inflamación de la glándula mamaria o la presencia de un quiste o de un nódulo.
- Un desequilibrio de las hormonas sexuales. Por ejemplo, cuando en el organismo hay mucho estrógeno con respecto a la progesterona, lo cual puede inflamar los senos. Este desequilibrio puede manifestarse en diferentes etapas de la vida de la mujer, particularmente durante cada ciclo menstrual (alrededor de 14 días antes del sangrado) o durante el primer trimestre del embarazo.
- El período previo o durante la etapa de la menopausia.
- Anomalías de origen infeccioso por una higiene inapropiada. Durante la lactancia, se presentan infecciones en estos casos, llegando a producirse una mastitis.
Síntomas
Según el caso, la mastodinia puede manifestarse de diversas formas y estar acompañada de ciertos síntomas, tales como:
- Quemazón.
- Tensión a nivel de los senos.
- Hipersensibilidad en los pezones.
- Hipersensibilidad en los senos.
- Inflamación mamaria dolorosa.
- Fiebre acompañada de escalofríos, dolor de cabeza o en ocasiones de una secreción mamaria purulenta.
- Venas más acentuadas.
Diagnóstico de la mastodinia
Por lo general, el diagnóstico de la mastodinia es sencillo de llevar a cabo ya que por lo general, se caracteriza por un dolor mamario unilateral o bilateral, con cierto tipo de tensión o de quemazón localizada y se diferencia de otro tipo de malestares ya que suele ser cíclica.
Por otra parte, se debe examinar el seno o los senos afectados a nivel clínico y físico con el fin de poder verificar los cambios o las anomalías presentes en el área. Asimismo, una mamografía o un eco mamario serán necesarios para detectar bultos o algún tipo de engrosamiento anormal en el tejido mamario.
Por último, si se detecta algún bulto sospechoso en las mamas, es conveniente realizar una biopsia a fin de obtener una muestra y analizarla posteriormente. Asimismo, en el caso de que existan secreciones, se puede realizar un examen de cultivo.
Es importante destacar, que en la mayoría de los casos, las mastodinias son de carácter benigno.
Tratamiento
El tratamiento para una mastodinia no siempre es necesario. Sin embargo, las mastodinias que persisten y que tienen lugar cada mes de forma regular, requieren un tratamiento a base de progesterona por vía local o general. Los tónicos venosos y los antinflamatorios sin esteroides pueden aliviar igualmente a la paciente.
Cuando la causa de los dolores mamarios está relacionada con el síndrome premenstrual, es importante considerar que según ciertos estudios, en este caso, las mujeres tendrían un menor nivel de magnesio. De este modo, un suplemento en magnesio podría aliviar los síntomas provocados por este desequilibrio hormonal. De la misma manera, otras investigaciones se centran en el nivel insuficiente de calcio en las mujeres durante el síndrome premenstrual. Siendo así, tomar un suplemento de calcio de forma cotidiana puede reducir de forma significativa los dolores mamarios.
Mastodinia en hombres
Aunque por lo general, son las mujeres quienes se ven afectadas por la mastodinia, los hombres, en especial, los hombres en la etapa de la adolescencia, también pueden padecer de dolores mamarios. Cabe recordar, que en la pubertad, los hombres también sufren desequilibrios hormonales que pueden ocasionarle ciertos síntomas como inflamación dolores en los pezones. Cabe señalar que la mayoría de las lesiones del seno en el hombre son benignas.





