Medicina

Herpangina

La herpangina es una enfermedad bastante común con características externas muy similares a la de un dolor de garganta causado por una gripe. Sin embargo, la diferencia es que la herpangina está provocada por el virus Coxsackie, responsable en otros casos de meningitis, de estomatitis y de la conjuntivitis. Su nombre se deriva del hecho de que se presentan algunas manifestaciones externas como erupciones abundantes de burbujas transparentes en la boca y en la garganta, muy similares a las que aparecen cuando se tiene un herpes. No obstante, cabe señalar que el herpes no es responsable del desarrollo de la herpangina.

Herpangina

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¿Qué es la herpangina?

La herpangina es una afección aguda febril de la garganta ocasionada por el virus Coxsackie de tipo A. Las ulceras y las llagas de esta afección se forman en la parte interna de la cavidad bucal y por lo general, este síntoma se acompaña de dolor de garganta y fiebre. Esta afecta principalmente a los niños, generalmente por epidemias que suelen tener lugar en las épocas de verano.

Definición

La herpangina es una infección viral que ocasiona llagas y lesiones en la boca. Aunque es más frecuente en los niños, el virus puede afectar a personas de cualquier edad. Esta enfermedad se transmite por la saliva o por el contacto con las heces de una persona infectada a causa de malas condiciones de higiene.

Características de la herpangina

La herpangina en niños y en adultos

La herpangina es una enfermedad asociada especialmente a niños menores de 10 años. Se trata de una afección dolorosa que puede hacer que los niños no deseen comer nada durante los días que dura la enfermedad. Muchos adultos son portadores del virus y así en los primeros años de vida, el niño pudiera estar en contacto con alguien que porte el virus.

Asimismo, la herpangina puede manifestarse en adultos debido a un debilitamiento del sistema inmunológico.

Causas

Aunque el término herpangina puede hacer creer que la herpangina es provocada por el virus del herpes, en realidad, esta es transmitida por el virus Coxsackie de tipo A en la mayoría de los casos.

Este virus es provocado por el simple contacto o por la inhalación (un estornudo por ejemplo). El riesgo de contagio es bastante alto en los niños, en especial durante la estación estival. En efecto, el pico de frecuencia de la enfermedad se extiende de junio a septiembre.

Síntomas

La herpangina se caracteriza por la aparición brutal de una fiebre con angina y con frecuencia de dolores de garganta. Los niños pequeños pueden vomitar.

En los 2 días luego del comienzo de la infección pueden aparecer hasta 20 papulas o lesiones de color grisáceo de 1 a 2 mililitros de diámetro que se evolucionan hasta estar rodeadas de una aureola eritematosa. Por lo general, aparecen sobre las amígdalas y también, en el velo del paladar o la lengua. En las siguientes 24 horas, las lesiones se transforman en ulceraciones poco profundas que pueden llegar a tener 5 milímetros de diámetro. Éstas cicatrizan de 1 a 7 días.

Otros síntomas que pueden aparecer debido a la herpangina son los siguientes:

Diagnóstico

El diagnóstico de la herpangina se basa principalmente en la evaluación física del paciente, en los síntomas que este presenta y en las lesiones bucales características. De este modo, por lo general, los exámenes de laboratorio no son necesarios aunque pueden efectuarse si se desea confirmar el virus. Para ello, lo más confiable es examinar la sangre del paciente para determinar la presencia de anticuerpos específicos para los virus Coxsackie. Asimismo, cuando se sospechan enfermedades menos comunes, se realiza una prueba del líquido proveniente de una de las lesiones presentes en la cavidad bucal.

Al inicio del virus, la herpangina puede ser confundida con otras enfermedades, en especial, cuando el paciente tiene una inmunidad fuerte y no presenta una sintomatología completa de la enfermedad.

Tratamiento de la herpangina

Como se trata de una enfermedad que afecta principalmente a los niños, se presentan a continuación algunas indicaciones sobre el tratamiento que estos deben seguir durante la manifestación del virus.

El tratamiento de la herpangina consiste en ofrecer atención al niño asegurándose que se mantenga hidratado y que esté lo más cómodo posible a pesar del malestar que ocasionan los síntomas. Esto ayudará a su cuerpo a combatir la infección.

Para aliviar el dolor, se le puede administrar al niño acetaminofén o ibuprofeno bajo indicaciones médicas. Se pueden utilizar supositorios rectales si el niño no puede tomar medicamentos por vía oral.

Cabe señalar, que los antibióticos no tienen ningún efecto sobre el virus y no curarán la enfermedad. Sin embargo, si surge alguna complicación de carácter bacteriano, se pueden administrar antibióticos.

En cuanto a la alimentación, es importante animar al niño a beber líquidos en pequeñas cantidades. Los alimentos fríos y suaves como el helado o la compota alivian y no lo irritarán. Los productos lácteos son recomendados igualmente. En cambio, los cítricos, las bebidas gaseosas o calientes y los alimentos salados o condimentados pueden causar mayor irritación a la boca.

Duración

La herpangina tiene lugar en un intervalo comprendido entre una semana y diez días. Las lesiones desaparecen solas. El individuo queda entonces inmune contra el virus Coxsackie del grupo A. Durante este tiempo, se le prescriben al paciente medicamentos para aliviar el dolor con el fin de que la espera de la cura espontanea sea menos desagradable.

Complicaciones

Las posibles complicaciones ocasionadas por la herpangina constituyen la razón principal para el uso de métodos terapéuticos para tratar la enfermedad ya que la enfermedad como tal, es tolerada por el cuerpo normalmente.

Entre las complicaciones que pueden presentarse a causa de la herpangina, se pueden mencionar las siguientes:

La herpangina durante el embarazo

Según algunos estudios, cuando una mujer es contagiada por el virus de la herpangina durante el embarazo, este factor puede tener como consecuencias en el bebé como un tamaño pequeño para su edad gestacional y un bajo peso al nacer. Asimismo, se ha asociado el parto prematuro como posible consecuencia de adquirir el virus durante el embarazo.

Sin embargo, si la madre del niño padeció el virus antes del embarazo, el niño conserva la inmunidad innata que recibe de su madre. Esta inmunidad es suficiente por varios meses y luego si entra en contacto en varias ocasiones con un portador activo del virus, el niño es infectado.

Prevención

Los virus Coxsackie y otros virus de la herpangina son transmitidos por materias fecales contaminadas, entonces, usted, puede estar infectado si usted come con sus manos o si se mete las manos en la boca sin lavárselas. En ese sentido, una medida preventiva sería lavar sus manos, no solo para la herpangina sino también para la mayoría de los virus.

Escrito por Valentina Sancler
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