Biografía de Gustavo Adolfo Bécquer
Gustavo Adolfo Claudio Domínguez Bastidas, conocido como Gustavo Adolfo Bécquer nace el 17 de febrero de 1836 en Sevilla. Hijo y hermano de pintores pasó su infancia y su adolescencia en Sevilla donde estudió humanidades y letras.
En 1846, fallecieron sus padres y quedó bajo la tutela de su tía materna María Bastidas.
En 1854, viajó a Madrid a tomar la carrera de literatura con el proyecto de escribir una historia sobre los templos de España, pero esta obra sólo la pudo publicar años más tarde y un solo tomo.
Para poder vivir Bécquer tuvo que trabajar en periodismo y en la adaptación de piezas de teatro principalmente del francés en colaboración con Luis García Luna, quienes usaron como seudónimo Adolfo García.
Cuatro años más tarde, en 1858, Gustavo Adolfo Bécquer tuvo que guardar nueve meses de reposo por padecer la tuberculosis. A pesar de su malestar, ese año publicó su primera leyenda titulada “El caudillo de las manos rojas”. Luego conoció a Julia Espín, mujer que sirvió de inspiración al poeta para escribir algunas de sus rimas.
En 1861 Bécquer contrajo matrimonio con Casta Esteban con quien tuvo tres hijos. Su matrimonio no fue feliz y sólo duró hasta el año 1868 cuando su esposa lo abandonó.
Entre los años 1861 y 1865, Gustavo Adolfo Bécquer escribió muchas de sus leyendas, crónicas periodísticas y expuso algunas de sus teorías relacionadas con el amor y la poesía.
En 1868, el poeta perdió su trabajo como censor oficial de novelas y periodista del semanario “El museo universal”. Ese mismo año, se instaló en Toledo con su hermano Valeriano por unos meses pero luego regresa a Madrid a trabajar en la dirección de la revista “La ilustración de Madrid” en compañía de su hermano como dibujante de la misma.
Bécquer que siempre tuvo una salud muy frágil murió a los 34 años en Madrid el 22 de diciembre de 1870, a causa de la tuberculosis, enfermedad conocida como la “enfermedad de los poetas o románticos”, ya que muchos escritores de esa época murieron a causa de este mal. Entre ellos, se puede mencionar a Franz Kafka.
Se dice que antes de morir, Bécquer presentía su hora final y decidió entregar sus escritos a su amigo Narciso Campillo para que se ocupase de su publicación.
Estilo de Gustavo Adolfo Bécquer
El estilo literario de Gustavo Adolfo Bécquer estuvo inspirado por el poeta prusiano Heine y se oponía a la retórica y la redundancia de los poetas románticos anteriores. Lamentablemente, su obra no supo ser apreciada por los críticos literarios de ese momento.
Sus rimas llegan a un número de ochenta y seis composiciones, las cuales pueden agruparse según sus temas en cuatro: las primeras rimas (I al XI) tienen por tema una reflexión de la poesía y la creación literaria; las siguientes rimas (XXII al XXIX) tocan el segundo tema, el amor y lo que significa para el poeta; en el grupo de rimas que continúan (XXX a LI) el tema es el desamor y el desengaño; y finalmente, el cuarto tema de sus rimas (LII a LXXXVI) el enfrentamiento a la muerte y la decepción por el amor y el mundo. En su poesía, se puede apreciar la sencillez, la musicalidad y su sensibilidad que logra conmover al lector.
Sus leyendas están cargadas de un ambiente de fantasías y donde reina lo sobrenatural y lo misterioso.
Reconocimientos de Gustavo Adolfo Bécquer
A Gustavo Adolfo Bécquer no se le hizo ningún reconocimiento en vida ya que su obra fue apreciada por el público luego de su muerte. Sin embargo, en España se pueden ver algunos monumentos, retratos y hasta monedas en su nombre y con su figura como es el caso de:
- La estatua de Bécquer en Zaragoza, elaborada por Luigi Maráez.
- La estatua de Bécquer en Sevilla en el Parque María Luisa.
- El billete de 100 pesetas emitido por el Banco de España en 1965.
- Los retratos de Bécquer pintados por su hermano Valeriano en 1862 (actualmente ubicado en el Museo de Bellas Artes de Sevilla) y por José Casado del Alisal en 1871.
También en España se rinde homenaje a este gran escritor mediante concursos internacionales de poesía que llevan su nombre como el celebrado en el año 2017.
Obras destacadas
En la producción escrita de Gustavo Adolfo Bécquer se pueden identificar por género cuatro tipos de obras: las poéticas, las leyendas, el teatro y los artículos y otros escritos.
Entre las obras poéticas de Bécquer se pueden mencionar:
- Historias de los templos de España.
- Cartas literarias a una mujer.
- Desde mi celda.
- El libro de los gorriones.
En relación a las leyendas, Gustavo Adolfo Bécquer escribió más de treinta leyendas de las que se pueden mencionar:
- El caudillo de las manos rojas.
- La vuelta del combate.
- La cruz del diablo.
- La ajorca de oro.
- El monte de las ánimas.
- Los ojos verdes.
- El rayo de luna.
- El Miserere.
- Tres fechas.
- El Cristo de la calavera.
- El gnomo.
- La cueva de la mora.
En las artes dramáticas Bécquer se destaca con una producción de cinco piezas de teatro tituladas:
- La novia y el pantalón.
- La venta encantada.
- Las distracciones.
- La cruz del valle.
- Tal para cual.
Entre sus artículos más conocidos se pueden citar:
- Crítica literaria.
- El maestro Herold.
- La soledad.
- El Carnaval.
- La Nena.
- Las perlas.
Frases de Gustavo Adolfo Bécquer
Entre las frases más famosas de Gustavo Adolfo Bécquer podemos citar las siguientes:
- “Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso… ¡Yo no sé qué te diera por un beso!”.
- “Podrá nublarse el sol eternamente, podrá secarse por un instante el mar, podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal… ¡Todo sucederá!
- “Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón, pero jamás podrá apagarse en mi la llama de tu amor”.
- “Y el pensamiento es necesario ejercitarlo, se debe cada día y de nuevo y de nuevo pensar, para conservar la vida del pensamiento”.
- “El amor es un rayo de luna”.
- “La soledad es el imperio de la conciencia”.
- “El alma que hablar puede con los ojos también puede besar con la mirada”.
- “El que tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo”.
- “Los suspiros son aire y van al aire. Las lágrimas son agua y van al mar, dime mujer, cuando el amor se olvida, ¿sabes tú a dónde va?”.
- “Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía”.
- “El amor es un misterio. Todo en él son fenómenos a cual más inexplicable; todo en él es ilógico, todo en él es vaguedad y absurdo”.





