Dislexia

En 1925, el doctor Samuel Orton fue el primero en utilizar el término dislexia, que significa “dificultad con las palabras”. Orton señalaba que era un desorden cerebral con componentes hereditarios. Numerosos estudios científicos han permitido identificar factores genéticos implicados en la etiología de la dislexia. En líneas generales, se considera como un trastorno neurológico relacionado con la adquisición del lenguaje que afecta la lectura, la ortografía y la escritura y se le distingue de un simple retraso de adquisición, de un retardo mental o de otros problemas auditivos, visuales o afectivos.

Características

Es importante destacar que las características de la dislexia variarán de un individuo a otro, pero en líneas generales, se pueden mencionar las siguientes características:

  • Retraso leve en la adquisición del lenguaje.
  • Dificultad para el aprendizaje de letras, números y colores.
  • Tendencia a omitir y agregar sílabas.
  • Dificultad para deletrear palabras.
  • Dificultad en la concentración y en la memorización.
  • Dificultad para realizar operaciones matemáticas.

Tipos de dislexia

  • La dislexia fonológica: Este tipo de dislexia hace que la persona presente dificultades para procesar de forma apropiada secuencias de letras o sílabas respetando su fonética. De este modo, existe una dificultad en cuanto a la correspondencia entre grafemas y fonemas, es decir, entre la palabra escrita y la palabra leída o pronunciada por la persona.
  • La dislexia superficial: Este tipo afecta al reconocimiento visual de las palabras. Aunque cada palabra tiene su forma, quienes padecen dislexia superficial tienen dificultad en reconocerla. Así, éstos presentan una lectura lenta, laboriosa y silábica.
  • La dislexia mixta: Se trata de la variante más severa de dislexia que afecta los procedimientos descritos en la dislexia fonológica y superficial, es decir, la correspondencia grafema y fonema y el reconocimiento visual de las palabras.

Causas

Las teorías que intentan explicar las causas de la dislexia son numerosas y las mismas toman en cuentan trastornos de tipo psicológico y afectivo y sobretodo, un problema de atención que requiere una educación específica desde el punto de vista cualitativo y no cuantitativo.

Otras causas que han sido discutidas en torno a los problemas en la adquisición del lenguaje escrito son:

  • Una disfunción leve que influye en el funcionamiento cerebral,
  • Un ambiente sociocultural y económico desfavorable,
  • Métodos de enseñanza de lectura no adaptados a las necesidades de aprendizaje,
  • Ritmos de progresión de las adquisiciones inadecuados,
  • Clases sobrecargadas.

Consecuencias

  • Rechazo hacia la lectura y la escritura en general.
  • Retraso en el aprendizaje de la lectura y de otros aprendizajes.
  • Resultados escolares que no están en correspondencia con los esfuerzos del aprendiz.
  • Desinterés en las actividades que requieren un esfuerzo de lectura.
  • Lentitud para la ejecución de ciertas actividades como las tareas escolares.
  • Dificultad para la organización personal.
  • Severas perturbaciones psicológicas producidas por un fracaso prolongado en el sistema escolar.
  • Problemas de comportamiento.

Síntomas de la dislexia

  • Retraso en cuanto a la adquisición del lenguaje.
  • Dificultad en la adquisición del equilibrio del cuerpo.
  • Dificultad para la identificación, la comprensión y la reproducción de símbolos escritos del lenguaje.
  • Errores (Sustitución de palabras)
  • Desde la educación inicial, se observa la dificultad para manipular las sílabas.
  • Problemas de atención y de comportamiento.
  • Dificultad para memorizar textos.

Diagnóstico

El despistaje de la dislexia debe ser precoz pero no es posible hacerlo de manera formal antes de los 18 meses de aprendizaje de la lectura. Es quizás el maestro el primero en notar algunos indicios de dislexia en el niño que la padece. Pueden ser signos de alerte la forma de agarrar el lápiz, una escritura ilegible o un trabajo en clase poco prolijo pueden.

Así, el maestro puede aconsejar una consulta médica y luego, un doctor podría sugerir una consulta con un ortofonista, un orto-pedagogo y un psicólogo. En líneas generales, se trata de un trastorno que debe ser atendido por un equipo multidisciplinario.

Será necesario realizar exámenes de la vista, de audición así como exámenes neurológicos y tests psicológicos. Estos permiten eliminar otros parámetros que pueden influir en la dificultad para leer. Además, esta evaluación completa permitirá determinar si se trata realmente de una dislexia.

Tratamiento

El paciente con dislexia puede mejorar su condición con sesiones de reeducación ortofónica. La detección temprana es esencial, en la medida en que este trastorno está relacionado con el fracaso en el sistema escolar. Lo conveniente es que los niños disléxicos tengan un acompañamiento y una enseñanza especializados. La reeducación se realiza con la intervención de un ortofonista, un pedagogo o de un psicoterapeuta. Estos especialistas son los encargados de proponer ejercicios que ayudarán a quienes presenten este trastorno. Asimismo, es importante señalar que el apoyo afectivo y psicológico de los padres es esencial.

Ejercicios para la dislexia

Ejercicio 1

Palabras encadenadas es un juego en el que se deben encadenar las palabras, tomando como punto de partida la última sílaba de una palabra y la primera sílaba de la palabra que le sigue.

Ejercicio 2

La lectura de cuentos en voz alta seguida de varias preguntas puede ser un ejercicio que ayude al paciente disléxico. Asimismo, luego de la lectura del cuento, el niño puede resumirlo como parte del ejercicio.

Ejercicio 3

La búsqueda de una letra en particular en un texto escrito con el fin de entrenar y reforzar la discriminación visual entre la letra seleccionada y el resto de las letras.

Ejercicio 4

La visualización de sílabas separadas con el fin de formar palabras con esta es una manera de estimular tanto la discriminación auditiva como la discriminación visual. Además, este ejercicio también estimula la creatividad del niño.