En qué consiste la depresión endógena
La depresión endógena consiste en un tipo de depresión que surge en una persona sin que haya un estímulo ambiental o circunstancial que la altere produciendo de esta manera un cuadro depresivo, en otras palabras, presentan un cuadro depresivo sin razones aparentes.
Características
Las principales características de la depresión endógena son las siguientes:
- Se origina por causas genéticas que provocan alteraciones metabólicas en el cerebro.
- Aparece sin necesidad de que la persona haya sufrido experiencias traumáticas.
- Es conocida con el nombre de melancolía.
- Sus signos principales son la tristeza y la angustia.
- Las personas que la padecen tienden a ser hostiles y muy irritables.
- La edad de inicio de la enfermedad se da entre los 30 y los 60 años.
Causas
Es importante recordar que este tipo de depresión se da luego del nacimiento o a tempranas edades debido a cambios químicos en el cerebro no deseados. Con frecuencia estos pacientes sufren de hipercortisolismo bioquímico en donde el cortisol plasmático y la excreción de esteroides urinarios se encuentra aumentado. Estos pacientes pueden pertenecer a cualquier grupo de edad o sexo, así que esta tampoco sería una causa concluyente.
Consecuencias
Las consecuencias de la depresión endógena se pueden ver claramente en sus síntomas. Las personas por lo general experimentan grandes dificultades para continuar con sus vidas normales. Les es difícil desde conciliar el sueño hasta poder relacionarse adecuadamente con sus familiares y amigos. En los últimos años se ha relacionado este tipo de depresión con problemas cardíacos además de dolores en diferentes partes del cuerpo que afectan los aspectos de la vida cotidiana. Les es difícil incorporarse al trabajo, a la familia, y esto produce una serie de consecuencias graves en la vida del paciente que sufre depresión.
Síntomas de la depresión endógena
Los síntomas más comunes que se pueden observar en pacientes con depresión endógena son los siguientes:
- Sentimientos de tristeza o desesperanza en forma persistente.
- Pérdida de interés en actividades o pasatiempos que anteriormente fueron placenteras, incluido el sexo.
- Cansancio y falta de motivación para hacer las cosas.
- Problemas para concentrarse, para pensar o para poder tomar decisiones.
- Dificultad para lograr conciliar el sueño o para mantener un sueño placentero.
- Son personas que por lo general se aíslan del resto.
- Algunas veces pueden llegar a tener pensamientos de suicidio.
- Frecuentes dolores de cabeza.
- Dolores musculares que les impiden realizar actividades.
- Pueden presentar una pérdida en su apetito o caso contrario, puede ser que sean personas que comen en exceso.
Diagnóstico
Para poder diagnosticar correctamente una depresión endógena, primero debe ser valorado por un médico competente que deberá hacer una serie de interrogaciones sobre el historial médico del paciente. El paciente debe de tener al menos cuatro de los siguientes síntomas y durante más de dos semanas: alteración del apetito, del sueño, de la actividad psicomotora, del funcionamiento cognitivo, de la energía física, pérdida de placer, sentimientos de culpa y pensamientos suicidas.
Tratamiento
Los medicamentos más comunes que se usan para tratar a las personas con depresión endógena incluyen los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y norepinefrina. Estos medicamentos aumentan los niveles de ciertos químicos cerebrales que resultan en una disminución de los síntomas depresivos.
Otro de los tratamientos que se usan para tratar la depresión es la psicoterapia, conocida como terapia de conversación, la cual implica reunirse regularmente con un terapeuta. Este tipo de terapia puede ayudar al paciente a lidiar con su condición y cualquier problema relacionado. Los dos tipos principales de psicoterapia que se usan son la terapia cognitiva conductual y la terapia interpersonal.
En último caso, la terapia electroconvulsiva se puede hacer si los síntomas no mejoran con la medicación y la terapia. Consiste en colocar electrodos en la cabeza que envían pulsos de electricidad al cerebro, lo que puede ayudar a tratar a las personas con depresión endógena al cambiar las interacciones químicas en el cerebro.
Depresión endógena en hombres
La depresión endógena puede también presentarse en los hombres aunque es más difícil de diagnosticar pues el hombre tiende a esconder sus síntomas principalmente por vergüenza. A pesar de que la depresión se da con mayor frecuencia en mujeres, son los hombres quienes cometen la mayor cantidad de suicidios por esta causa, razón por la cual concientizar el sexo masculino sobre la importancia de un diagnóstico a tiempo es tan importante.
En qué se diferencia de la depresión exógena
Los investigadores solían establecer la diferencia entre la depresión endógena y la depresión exógena por medio de la presencia o la ausencia según fuera el caso de un evento que pudiera provocar estrés antes del inicio de la depresión. La depresión endógena es la que surge sin la necesidad que exista previamente un episodio de estrés o u trauma. En otras palabras, la depresión endógena no tiene una causa externa aparente y por el contrario puede ser causada principalmente por factores genéticos y biológicos. La depresión exógena por el contrario, sucede luego de que se ha dado u ocurrido un evento estresante o traumático. Este tipo de depresión se denomina comúnmente depresión «reactiva».





