Psicología

Coprolalia

La coprolalia es un término médico utilizado para describir uno de los síntomas más desconcertantes y socialmente estigmatizado del síndrome de Tourette: el uso involuntario de palabras obscenas o comentarios socialmente inapropiados y despectivos. Aunque la coprolalia es el síntoma más conocido del síndrome de Tourette, ocurre únicamente en una minoría de pacientes con dicha patología. Generalmente se expresa como una sola palabra, pero puede involucrar frases complejas. Por mucho tiempo los médicos creyeron erróneamente que un diagnóstico de Síndrome de Tourette no podía confirmarse a menos que hubiera coprolalia presente. Hasta hace poco, los profesionales pensaban que la coprolalia era causada por problemas psicológicos como la frustración extrema, la ira reprimida o la sexualidad. Ahora se entiende que la raíz de este síntoma es física, es decir, de naturaleza neurobiológica. Para aquellas personas con coprolalia que tratan de lidiar con el mundo, en lugares públicos, escuelas, hogares o trabajo, simplemente superar el día puede ser extremadamente difícil.

Coprolalia

Temas relacionados

Ansiedad social, síndrome de Tourette

¿Qué es la coprolalia?

Es uno de los síntomas más incomprendidos que se desarrolla en personas que padecen Síndrome de Tourette y es la expresión de forma involuntaria de palabras obscenas o comentarios inapropiados que hacen referencia a áreas genitales, excrementos, malas palabras o actos sexuales.

Causas de la coprolalia

La causa radica en los problemas que presenta el mecanismo inhibitorio del cerebro que causa los movimientos involuntarios. En personas con Síndrome de Tourette, esta capacidad se encuentra limitada por lo que no pueden controlar los impulsos. La liberación de las palabras o frases general un alivio en la persona. El lenguaje parece estar relacionados con el contenido emocional del cerebro de la persona.

Síntomas de la coprolalia

Los síntomas característicos de la coprolalia son los siguientes:

Diagnóstico

El diagnóstico principalmente se basa en buscar síntomas propios de la condición. Es también importante saber si la persona sufre del Síndrome de Tourette o sin son situaciones que se presentan en forma aislada.

Tratamiento

En los últimos años el uso de la inyección de toxina botulínica ha sido uno de los tratamientos utilizados para aliviar la coprolalia. Esta es la toxina que causa el botulismo y se inyecta en un lugar cerca de las cuerdas vocales lo que puede ayudar a calmar los tics verbales en algunas personas. Sin embargo, esto a menudo es un tratamiento de último recurso, ya que no está exento de riesgos. La terapia psicológica y algunos tipos de medicamentos, particularmente los bloqueadores de la dopamina, también pueden ser efectivos en el tratamiento, y algunas personas pueden llegar a salir del Síndrome de Tourette.

Los síntomas a menudo alcanzan su punto máximo durante la adolescencia y mejoran en la adultez temprana. Debido a que el síndrome de Tourette puede ser causado por factores neurológicos, los medicamentos anticonvulsivos son beneficiosos para algunas personas. El tratamiento a menudo se enfoca en los factores propios del síndrome de Tourette además de la coprolalia. Una parte importante del tratamiento es el diagnóstico precoz que puede ayudar a los padres a comprender que estos comportamientos no son voluntarios o maliciosos y que no se pueden prevenir castigando al niño. Los padres deben entender cómo ayudar a un niño.

El haloperidol es un fármaco antipsicótico de uso común en la patología, pero puede causar también efectos secundarios como entumecimiento, aumento de peso, visión borrosa, somnolencia y lentitud de opinión. Los efectos secundarios de la pimozida, otro fármaco antipsicótico, generalmente son más leves. El medicamento con receta Clonidine, que no es un antipsicótico, puede ayudar a combatir la ansiedad y el comportamiento obsesivo-forzado, los efectos secundarios son más leves que el haloperidol y la pimozida. El clonazepam es un medicamento contra la ansiedad que, en el tratamiento del síndrome de Tourette, pero tiene un éxito limitado.

Coprolalia y el síndrome de Tourette

Con únicamente entre el 5% y 1% de la población afectada por este complicado trastorno, las opciones de tratamiento para Tourette y para la coprolalia son bastante complicadas. El Síndrome de Tourette por lo general surge de la mano con otras condiciones tales como la hiperactividad, el déficit de atención, los trastornos obsesivo-compulsivos y algunos problemas relacionados con el control de impulsos. La coprolalia es un síntoma que algunas personas con Síndrome de Tourette manifiestan, aunque el porcentaje sigue siendo bajo.

Escrito por Gabriela Briceño V.
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