Origen
En América se aplicaba el barbecho desde la antigüedad. Las poblaciones indígenas de zonas andinas y de amazonas dejaban descansar un periodo largo las porciones de tierra en las que sembraban sus alimentos. Las dejaban ociosas mientras usaban otros espacios antes volver a intervenirlas. Los europeos empezaron con el barbecho durante la Edad Media. Sin embargo, no las dejaban sin total intervención, pues araban y limpiaban sus terrenos durante el tiempo que lo dejaban en reposo. Igualmente las abonaban naturalmente para que se reintegraran las bondades perdidas durante la actividad agrícola. Muchos indígenas de países tropicales siguen con la antigua práctica en la actualidad.
Cómo se realiza
A menudo se aplica cuando se van a rotar los cultivos, es decir cambiar de una planta a otra. Para ello se efectúa después de la última cosecha. El suelo debe tener la humedad suficiente para que se puedan romper de forma homogénea los terrones. De esta manera, los tractores para el arado no se sobre esforzarán en el proceso. Se dice que la técnica de barbecheo ha sido exitosa si se “voltea” la superficie hasta unos 30 centímetros de profundidad al ararla. Cuando esto ocurre la tierra es más floja, se le puede añadir las sobras del rastrojo, el agua penetra mejor, se eliminan malas hierbas de raíz y el suelo se airea efectivamente.
Tipos de barbecho
Dejar el terreno ocioso, sin ninguna intervención, ya no es usual entre los agricultores que emplean el barbecho. Cuando esto ocurre le llaman “rastrojera”. Se cumplen ciertos procesos para garantizar que la tierra restaure sus condiciones productivas durante el barbecho. Según el tiempo de inactividad de los sembradíos se dividen en dos tipos:
- Largos: Son aquellos en los que el “respiro” de la tierra toma más de dos años. Las condiciones del suelo se optimizan un 100%.
- Cortos: Son los que duran menos de dos años descansando. En estos la regeneración de la superficie no alcanza el 100%. Sin embargo, son los más comunes.
Existe cierta terminología entre los trabajadores del campo para referirse a determinados lapsos de barbecho. Cuando se refieren a un “barbecho de año y vez”, se indica que el reposo dura un año. Si se habla de un “barbecho al tercio”, se estipula que después de un cultivo se hará una parada por dos años.
Modos de barbecho
La forma en que es aplicada la técnica, también permite que se realice una clasificación. Son diversos los procesos empleados para ayudar a la regeneración de los nutrientes y equilibrio de las parcelas trabajadas. Estos son:
- Herbáceo o sin labrar: Se utiliza muy poco. Consiste en abandonar por completos los suelos sin tomar acciones para ayudar al sistema regenerativo natural. No interviene la mano del hombre.
- Labrado: Acá los trabajadores de la tierra actúan de distintas maneras para colaborar en el proceso regenerativo y, por supuesto, aran las parcelas.
Técnicas y labranza
- Barbecho Asemilladlo: Existen ciertas plantas que ayudan a los suelos a volver a tener sus propiedades, e incluso las mejoras. Es por ello que durante el barbecho se siembren ciertas especies vegetales. Cuando esto ocurre se le llama asemilladlo. Las plantas que más suelen utilizarse son las leguminosas como lentejas o garbanzos. El sembradío es superficial, suele darse en un año, enriquece la tierra y además se convierte en fuente de ingreso adicional al rubro principal de la actividad económica.
- Barbecho blanco: Es cuando no hay siembra. Suele aplicarse en secano y generalmente son los que se hacen según la jerga “barbecho de año y vez”. Por ejemplo, en Aragón España, se efectúan al alternar los cultivos de cereales.
- Barbecho labrado químico: Cuando al terreno se le colocan herbicidas químicos para erradicar maleza.
- Barbecho labrado mecánico: Es más efectivo por el objetivo final de no dañar aún más el suelo. Ocurre cuando se emplean herramientas, como discos de arado, que logra que las malas hierbas se descompongan más rápido al enterrarlas.
Importancia
El deterioro del ecosistema por la acción de la humanidad es un hecho palpable y cuantificado. La superficie terrestre sufre por una explotación indiscriminada de sus recursos. Entre esos explotadores se encuentra el sector agrario. La acción industrializada de la agricultura es mayoría y esta no emplea el barbecho. Lo que priva es conseguir una utilidad constante sin medir las consecuencias en torno a los terrenos, que suelen terminar destruidos, inutilizables. Esta realidad evidentemente altera el equilibrio de la naturaleza y por ende afecta a todos los organismos que le integran. El barbecho resulta una práctica, además de funcional, colaborativa con el planeta. A excepción de la llamada “agricultura extensiva” que si frecuenta el empleo del método descrito y rota los rubros que cultiva, el resto las áreas no lo hacen. A pesar de que está demostrada la efectividad de la técnica, que eleva la calidad productiva y por ende genera mayores ganancias, no hay un incremento sustancial de sus practicantes. Promover su uso sin duda es una acción positiva para la naturaleza y el hombre.
Ejemplos de barbecho
- En España son muchas las regiones agrícolas que implementa la actividad. Al menos, unos 3 millones de hectáreas ibéricas son tratadas con la técnica. Las más comunes son aquellas parcelas donde se siembra cereales. El suelo mediterráneo se caracteriza por su fragilidad y pobreza, por ello es fundamental el crecimiento de la práctica.
- Argentina es otro ejemplo de su empleo. Allá se inicia de manera temprana entre febrero y marzo, especialmente donde cosechan sorgo, maíz y girasol. Se extiende hasta junio cuando se cultivará trigo o llega hasta noviembre si será soja. En el país el barbecho es muy importante y constituye el pilar de los sistemas de secano.
Producción eficaz
El barbecho es importante, pero también hay que estar atentos a otros factores o procesos para conseguir una cosecha óptima. Algunos pasos son:
- Humedad: Los suelos se desarrollan si hay la humedad adecuada. Es primordial conservarla en la superficie, en los centímetros iniciales, donde se colocarán las semillas. Bajo un estricto control se pueden almacenar hasta 60 milímetros de agua.
- Herbicidas: No todos los herbicidas funcionan de la misma manera o son aptos para cualquier maleza. Para la escogencia del adecuado se deben tomar en cuenta aspectos como distribución, condición climática, especie de la maleza, abundancia, periodo que esta tarda en crecer y su agresividad.
- Vigilancia: Seguir cada paso de lo cultivado garantiza tomar acciones a tiempo. Monitorear desde el terreno, siembra, evolución, plagas, etc., debe ser una labor constante.
Otras técnicas
- Labranza cero: Es cuando se cultiva sin usar el arado. Representa un beneficio para los suelos ya que no se perturban. Se emplea la materia vegetativa descompuesta o viva como abono. La sanidad de los suelos se mantiene. A menudo se emplea para sembradíos destinados a la alimentación del ganado. Uno de los inconvenientes de la técnica es la erradicación de la maleza. Sin embargo, hay varias opciones para quienes deciden adicionarse al modo.
- Sistema Norfolk: Elimina el barbecho y como método de conservación de la tierra rota cultivos de manera cuatrienal. Nació en Reino Unido en el siglo XVIII. Se emplea tras sembrar cereales (agresivos para los suelos) sustituyéndolos por vegetales forrajeros o tubérculos. Estos aportan nutrientes a las parcelas. Se esta manera no se agreden tanto los suelos, además de que funcionan como alimento para animales de pastoreo. Poco a poco la técnica fue evolucionando y dando pie a lo que hoy se conoce como “rotación de cultivos”. En esta técnica también se alternan los rubros, pero se da un mayor significado a los aportes nutritivos que generan las especies al terreno. Los ciclos también dependerán de ello.





