Etimología
La palabra fonógrafo proviene del vocablo griego φωνη que significa sonido o voz y de γράφος que tiene como significado escribir. En tiempos modernos se le llamó tocadiscos.
Características del fonógrafo
Las principales características del fonógrafo son las siguientes:
- El instrumento estaba dotado de un sistema de grabación mecánica de tipo análoga.
- Las ondas sonoras eran transformadas en vibraciones mecánicas por medio de un transductor mecánico.
- Tenía un surco helicoidal sobre un cilindro que cuando se ponía a la inversa producía sonidos.
- Eran de cartón cubierto de estaño, pero luego se hicieron de cartón con parafina.
- Tenía una rosca en el eje sobre el que se instalaba el cilindro y el giro producía un desplazamiento lateral haciendo que el surco impreso se desarrollara en forma de espiral hasta el final de la lámina.
- Todos los modelos de fonógrafos de Edison tenían similar arquitectura, contaban con el motor oculto en la parte interior de la caja, la plataforma arriba, una tapa con asa, y la trompeta que era separable de la máquina.
- El funcionamiento del fonógrafo es suave y potente, y era capaz de producir un sonido limpio y magnífico.
Historia
A pesar de que los mecanismos experimentales para reproducir sonidos habían aparecido en el año 1857, la invención del fonógrafo generalmente se le atribuye al inventor estadounidense Thomas Edison en el año de 1877. Sus primeras grabaciones fueron hendiduras grabadas en una hoja de papel de estaño por un lápiz vibratorio; el papel de estaño estaba envuelto alrededor de un cilindro que giraba mientras se grababan los sonidos.
Las mejoras al aparato se siguieron dando con el proceso de Edison, entre las cuales destaca la innovación de Emil Berliner en 1887, quien trazó surcos de sonido en espiral sobre un disco plano en lugar de hacerlo sobre una hélice sobre un cilindro. Se hizo una negativa desde el disco maestro plano, y éste fue usado luego como molde para hacer copias que reprodujeron el disco maestro original. Estos registros, como generalmente se llamaban eran capaces de reproducirse en una máquina reproductora llamada Gramófono.
A inicios del siglo XX, se mejoraron los métodos para el moldeado de discos, y en 1915 el registro de 78 revoluciones por minuto, con un tiempo de reproducción de aproximadamente 4 minutos por lado, era el modelo estándar. A principios de la década de 1920, se adoptaron altavoces eléctricos para amplificar el volumen de sonido reproducido.
En 1948, Columbia Récords introdujo el disco de larga duración o LP, que podía producir hasta 30 minutos de tiempo de reproducción por cada lado. Luego se introdujeron discos de 45 RPM, que podría reproducirse durante hasta 8 minutos por cada lado. Se hicieron fonógrafos estéreos que eran capaces de reproducir el sonido sin distorsiones un componente de lo que se conoce como un sistema de sonido de alta fidelidad.
Quién lo invento
El fonógrafo fue inventado por Thomas Alva Edison quien anunció la invención de su primer fonógrafo, el 21 de noviembre de 1877. Logró realizar la presentación de su fonógrafo delante de la sociedad por primera vez el 29 de noviembre de 1877 y lo patentó el 19 de febrero de 1878. Obtuvo la idea de crearlo cuando se encontraba trabajando en un sistema telegráfico, al observar una correlación que existía entre el movimiento de un tambor con perforaciones y el sonido asociado a su giro.
Cuando Edison se dio cuenta de la demanda para entretenimiento y reproducción de música comienza una carrera para patentizar los derechos de reproducción de los cantantes e intérpretes del momento, perfecciona el aparato, asiste a ferias y establece una red de distribución extensa. Su fonógrafo fue entonces un éxito internacional, en medio de batallas legales con competidores, empleados deshonestos e incluso alguno de sus propios abogados, que le traicionaron.
Para qué sirve el fonógrafo
Edison pensó que podía funcionar para realizar grabaciones girando siempre a la misma velocidad. Su sistema era parecido al del fono autógrafo, pero el fonógrafo utilizaba una aguja metálica para grabar el sonido como un surco sobre una fina lámina de estaño el cual era un metal muy blando envuelta en el cilindro. Se utilizó para reproducir sonidos que habían sido grabados con anterioridad por medio de ondas de vibración que registraban el sonido en una ranura en espiral en una superficie la cual giraba mientras que un lápiz de reproducción rastreaba la ranura.





