Columna vertebral

La columna vertebral o raquis, situada en la parte dorsal del torso, es una estructura osteoarticular, constituida por un apilamiento o cadena de huesos articulados denominados vertebras. Tiene la función principal de sostener el tronco y la orientación de la cabeza sea cual sea la posición del cuerpo.

Características generales de la columna vertebral

  • Cuatro prominencias que se articulan con las vértebras vecinas.
  • Masa ósea en forma de cilindro en la parte frontal.
  • Dos prolongaciones laterales llamas apófisis articulares.
  • Los pedículos que constituyen paredes laterales del canal medular y que unen al cuerpo con el resto de la vértebra.

Función

Se podría decir que la columna vertebral posee cuatro funciones principales:

  • Sostener el tronco erguido. La columna vertebral posee curvaturas naturales que intervienen en el equilibrio y la estabilidad de la espalda.
  • Articular los movimientos del tronco. La columna vertebral le da estabilidad y postura a nuestro cuerpo. Está constituida por huesos apilados entre ellos que se articulan por medio de articulaciones invertebradas y ligamentos.
  • Unir los músculos y órganos internos.
  • Proteger la medula espinal en toda su extensión. En la médula espinal se ramifican las diferentes terminaciones nerviosas responsables de la sensibilidad y de la motricidad de todas las partes del cuerpo.

Tipos de vértebras

La columna vertebral está constituida por 33 vértebras aproximadamente que se superponen y se articulan entre sí. A continuación, se distinguen los diferentes tipos de vertebras:

  • 7 vértebras cervicales, ubicadas en el cuello.
  • 12 vértebras torácicas, ubicadas en la región del tórax.
  • 5 vértebras lumbares, ubicadas debajo del último hueso torácico y arriba del sacro.
  • De 3 a 5 vértebras soldadas al cóccix.

Partes

Las vértebras de la columna vertebral se encuentran posicionadas de tal modo que sus canales vertebrales forman un tubo de hueso vacío que cumple la función de proteger a la médula espinal de agentes externos e infecciosos. Los canales hacen posible que los nervios espinales salgan de la médula espinal y se conecten con las diferentes regiones del cuerpo.

  • Región cervical: se conforma por las 7 vertebras situadas en el cuello. Se trata así de vértebras cervicales que tienen la característica de ser más finales y frágiles. Estas le otorgan al cuello una gran flexibilidad.
  • Región torácica: se conforma por 12 vértebras situadas en el área del pecho. Son vertebras más grandes y robustas que las que se ubican en la región cervical pero poseen menor flexibilidad. Estas protegen los órganos del pecho.
  • Región lumbar: está conformada por las 5 vertebras situadas en la región lumbar, aún más grande y robusta que la región torácica. Asimismo, esta zona posee mayor flexibilidad ya que no hay nervios. Es sobre esta región que se apoya la parte superior del cuerpo.
  • Región sacro: esta región solo posee un hueso cuando se llega a la edad adulta. Se trata de un hueso constituido por 5 vertebras de menor tamaño que se funsionan en la adolescencia. Su forma es plana y triangular y está ubicado en la parte inferior entre los dos huesos de la cadera.
  • Región coccígea: en esta región se encuentra el coxis humano conformado por la fusión de cuatro vertebras pequeñas en el período de la adolescencia. Cuando nos sentamos, este hueso sostiene el peso del cuerpo. Asimismo, este constituye un punto que une los músculos de los glúteos y la región pélvica.

Estructura de la columna vertebral

La columna vertebral está constituida por:

  • Una armadura: estructura ósea, articulaciones, ligamentos;
  • Músculos paravertebrales que aseguran el soporte y la movilidad;
  • Nervios que aseguran las respuestas de motricidad y de sensibilidad.

La columna vertebral constituye un apilamiento de 26 vertebras (33 si se cuentan las vértebras soldadas del sacro y del coxis). Se distinguen de la siguiente manera de arriba hacia abajo:

  • 7 vértebras cervicales, el raquis cervical;
  • 12 vértebras torácicas, el raquis torácico;
  • 5 vértebras lumbares, el raquis lumbar;
  • 5 vertebras del sacro, el raquis sacro;
  • 4 vértebras coxígeas, el raquis coxígeo.

Cada vértebra presenta un cuerpo vertebral cilíndrico del lado anterior y un foramen vertebral del lado posterior que forma un canal óseo por el cual los nervios de la médula espinal pueden pasar.

Articulaciones

Las articulaciones de la columna vertebral tiene la función de permitir la unión entre los cuerpos de las vértebras y las articulaciones entre los arcos vertebrales contiguos.

Se distinguen dos tipos de articulaciones en el cuello: las atlantooccipitales y las atlantoaxiales. En primer lugar, las articulaciones atlantooccipitales, ubicadas entre los cóndilos occipitales, permiten unir la cabeza y el atlas. En segundo lugar, las articulaciones atlantoaxiales, permiten conectar el atlas y axis. Son tres articulaciones atlantoaxiales, una ubicada entre diente del axis y el arco anterior del atlas y dos situadas entre las masas laterales de la primera vértebra cervical y las articulaciones facetas superiores de la segunda vértebra cervical.

Por otra parte, están las articulaciones intervertebrales que permiten unir a otras vértebras entre sí y las articulaciones sacroilíacas, que aluden a las articulaciones del sacro con los huesos de la cadera.

Huesos de la columna vertebral

La columna vertebral está conformada por 33 huesos en los niños (7 vértebras cervicales, 12 vértebras torácicas, 5 vértebras lumbares, 4 sacrales y 5 coccígeas) y 26 huesos en los individuos en edad adulta ( 7 vértebras cervicales, 12 vértebras torácicas, 5 vértebras lumbares, el sacro y el cóccix).

Curvaturas

La columna vertebral posee cuatro curvaturas naturales: cervical, torácica, lumbar y sacra. La posición, el tamaño y el grosor de las vértebras así como los discos intervertebrales intervienen en las curvaturas.

Las curvaturas y los discos intervertebrales cumplen con la función de absorber y distribuir el esfuerzo corporal que se realiza por las actividades cotidianas o las actividades de mayor intensidad física.

Lesiones y enfermedades asociadas a la columna vertebral

La mayoría de los movimientos que realizamos así como los pesos que cargamos a lo largo de una jornada, son transmitidos a esta estructura ósea. Estas acciones repetidos a lo largo de la vida, unidos con ciertas predisposiciones como factores genéticos o malformaciones pueden conllevar a la aparición de patologías agudas o crónicas.

Siendo así, factores como la falta de actividad física, el tiempo prolongado sentado en el volante o en el trabajo, entre otros ejemplos, pueden ser causantes de afecciones relacionadas con la salud de la columna vertebral.

Entre los problemas que pueden ocasionar alteraciones en la estructura de la columna vertebral o lesionar las vértebras y el tejido alrededor de éstas, se pueden mencionar infecciones, tumores y traumatismos. Asimismo, se pueden desencadenar patologías como la espondilitis anquilosante y la escoliosis. Por otra parte, la edad puede ser un factor determinante en cuanto a la aparición de cambios óseos, ocasionando patologías como estenosis espinal y hernias discales.

Importancia

Con frecuencia, las personas tienden a descuidar la salud de la espalda y a olvidar la importancia de protegerla. La espalda tiene una gran influencia sobre nuestro bienestar general.

La columna vertebral constituye justamente la espalda, siendo así, el eje central del cuerpo. De esta manera, la columna vertebral es esencial ya que esta estructura tiene el importante rol de permitir al cuerpo moverse y sostenerse pero también, de proteger la médula espinal, vital para dirigir los flujos nerviosos entre el cerebro y el cuerpo.