Características del manganeso
Sus principales características son las siguientes:
- Su número atómico es de 25.
- Tiene una valencia de 2,3,4,6,7.
- Su estado de oxidación es de +2.
- Tiene una electronegatividad de 1,5.
- Su radio atómico (Å) es de 1,26.
- Su configuración electrónica es [Ar]3d54s2.
- Tiene una masa atómica (g/mol) de 54,938.
- Su densidad (g/ml) es de 7,43.
- El punto de ebullición es de 2150° C.
- Su punto de fusión es de 1245° C.
- Se oxida con gran facilidad en el aire formando una capa de castaña de óxido.
- Es un metal muy reactivo.
- Cuando se calienta con aire u oxígeno forma un polvo de óxido color rojo.
Historia
El origen del nombre es un poco complicado de establecer. En la antigüedad, había dos minerales negros de Magnesia llamados magnesios, pero se pensaba que eran diferentes en su género. La magnesia masculina atraía al hierro, y era el mineral de hierro ahora conocido como magnetita o magnetita, y que probablemente nos dio el término imán. El mineral de magnesio hembra no atraía el hierro, pero se usaba para decolorar el vidrio. Esta magnesita femenina se llamó más tarde magnesia, conocida en la actualidad como pirolusita o dióxido de manganeso. En el siglo 16, el dióxido de manganeso fue llamado manganeso por los fabricantes de vidrio. Michele Mercati llamó a magnesia negra manganesa, y finalmente el metal aislado se conoce como manganeso. El nombre de magnesia finalmente se usó para referirse solo a la magnesia alba blanca u óxido de magnesio, que proporcionó el nombre de magnesio para el elemento libre cuando se aisló. Los fabricantes de vidrio egipcios y romanos usaron compuestos de manganeso para agregar o eliminar el color del vidrio. Su uso continuó durante la Edad Media hasta los tiempos modernos y es evidente en el vidrio que se utilizaba en el siglo 14 en Venecia.
Quién descubrió el manganeso
Fue propuesto para ser catalogado como un elemento por Carl Wilhelm Scheele en 1774. El mineral fue descubierto por Johan Gottlieb Gahn, un químico sueco, quien lo descubrió calentando la pirolusita en presencia de carbón en ese mismo ese año. En la actualidad, la mayoría del manganeso todavía se obtiene de la pirolusita, aunque generalmente se quema en un horno con aluminio en polvo o se trata con ácido sulfúrico para formar sulfato de manganeso, que luego se electroliza.
Propiedades
Es un elemento caracterizado por su gran dureza, por tener puntos de ebullición y de fusión bastante elevados y porque es un buen conductor de la electricidad y del calor. Se puede oxidar con mucha facilidad cuando se encuentra en el aire formando una capa de óxido.
Para qué sirve
Puede ser usado en muchas aplicaciones, principalmente para eliminar el traqueteo de los motores, que se logra agregándole un compuesto de manganeso a la gasolina sin plomo. Otro de sus usos es en la fabricación de baterías desechables estándar y para la producción de hierro y acero. Puede formar aleaciones con el aluminio y dar origen a un metal más resistente a la corrosión. Muy útil en la coloración de piezas de vidrio y cerámica y en algunos países se usa en la fabricación de monedas. Es esencial para el adecuado desarrollo de la vida humana, aunque en elevadas concentraciones puede ser problemático para la salud. Asegura el adecuado desarrollo de los huesos, activa algunas enzimas del organismo. Se encuentra ligado a la síntesis de hormonas sexuales. Es necesario para asimilar la vitamina E y la B1 en el cuerpo. Participa de diferentes reacciones orgánicas como, por ejemplo, la síntesis de ácidos grasos además interviene en la fabricación de cartílagos.
Dónde se encuentra
El manganeso proviene de la pirolusita, por lo que se puede obtener de la combustión de este mineral. No puede ser encontrado en estado puro dentro de la naturaleza, únicamente en los meteoritos. La mayoría de los yacimientos se encuentran en Ponupo, Oriente. Además, puede ser encontrado en diferentes tipos de alimentos.
Alimentos que contienen manganeso
Las principales fuentes naturales de manganeso son: frutas secas, semillas de girasol y de sésamo, los granos integrales que encontramos en panes, legumbres como los frijoles, lentejas, garbanzos y soja, en las verduras que tienen hoja verde, en las hojas de la remolacha, nueces, frutas como el melocotón, en la yema del huevo, café y té.





