Biografía de Francisco de Goya
Francisco de Goya nació el 30 de marzo de 1746 en Fuendetodos, España. Comenzó sus estudios de arte cuando era tan solo un adolescente e incluso pasó un tiempo en Roma, Italia, para mejorar sus habilidades artísticas. En el año de 1770, Francisco de Goya comenzó a trabajar para la corte real española. Además de realizar una serie de retratos por encargo de parte de la nobleza, creó diferentes obras de arte que criticaban los problemas sociales y políticos de su época.
Hijo de un florín, Goya pasó parte de su juventud en Zaragoza. Allí comenzó a estudiar pintura alrededor de la edad de catorce años. Fue alumno de José Luzán Martínez y al inicio de su carrera, Goya aprendió por imitación. Copió las obras de grandes maestros, inspirándose en las obras de artistas como Diego Rodríguez de Silva y Velázquez y Rembrandt van Rijn. Más tarde, Goya se mudó a Madrid, donde se fue a trabajar con los hermanos Francisco y Ramón Bayeu y Subías en su estudio de artes. Buscó promover su educación artística en 1770 o 1771 viajando a Italia. En Roma, Goya estudió las obras clásicas y presentó una pintura en un concurso organizado por la Academia de Bellas Artes de Parma, sin embargo, a pesar de que a los jueces les gustó su trabajo, no pudo ganar el primer premio.
Gracias al artista alemán Anton Raphael Mengs, comenzó a crear obras para la familia real de España. Primero pintó dibujos animados de tapices, que eran obras de arte que servían como modelos para tapices tejidos, para una fábrica en Madrid y que reflejaban escenas propias de la vida cotidiana. En el año 1792, quedó completamente sordo después de sufrir una enfermedad de la cual no se tienen registros y comenzó a trabajar en pinturas sin paga durante su recuperación. El clima político se volvió tan tenso que Goya voluntariamente se exilió en 1824. A pesar de su mala salud, Goya pensó que podría estar más seguro fuera de España por lo que se mudó a Burdeos, Francia, donde pasó el resto de su vida. Durante este tiempo, continuó pintando. Algunas de sus últimas obras incluyen retratos de amigos que también vivían en el exilio. Francisco de Goya murió el 16 de abril de 1828, en Burdeos, Francia.
Características de Francisco de Goya
Entre las características más sobresalientes de Francisco de Goya, podemos citar las siguientes:
- Era un pintor libre y su estilo se encontraba inmerso entre el neoclasicismo, romanticismo y realismo.
- Su paleta de pinturas era altamente cromática y sugerente.
- Utilizó diferentes técnicas como el fresco, óleo, lienzo y cartones para tapices.
- Sus temas se basaban en pinturas de carácter religioso, algunas escenas costumbristas de la época en los cartones, retratos históricos y bodegones.
- En sus obras predominaba la luz.
- Sabía plasmar los diferentes rasgos psicológicos en sus obras de arte.
- Ejerció una fuerte influencia en los grandes pintores pertenecientes al Renacimiento y al estilo Barroco.
Etapas
- La primera etapa iba desde 1771 hasta 1807 durante su juventud, esta etapa fue donde obtuvo grandes triunfos en su profesión y su visión optimista de la vida dominaba sus pinturas. Se inició como pintos de la Academia Real, pasando a ser el retratista de la sociedad madrileña.
- La segunda etapa se dio en los años 1808 y 1824, años que fueron marcados por su enfermedad y sordera y por la guerra. En esta etapa su equilibrio personal se quebrantó, pues siempre había sido un admirador de la Revolución Francesa.
- Su epílogo se da en el año 1824 cuando decide abandonar España y se va a vivir a Burdeos, lugar en el que fallece.
Obras destacadas de Francisco de Goya
Entre la principales obras de Francisco de Goya podemos mencionar:
- El Tres de Mayo (1814)
- La maja desnuda (1795)
- El coloso (1808-1812)
- La familia de Carlos IV (1800)
- Saturno devorando a su hijo (1819)
- El Aquelarre (1797)
- Los Caprichos (1799)
Los caprichos
Fue una serie de 80 diferentes grabados que representaban una sátira a la sociedad española, principalmente a la nobleza y al clero. La primera mitad de la obra se fundamentaba en el comportamiento de sus congéneres y en la segunda, abandona la racionalidad para presentar una serie de grabados de extraños seres. La técnica que usó fue el aguafuerte y la aguatinta, deformando los cuerpos para representar vicios y torpezas.
Saturno devorando a su hijo
Pertenece a la serie de Pinturas negras de Francisco de Goya. El cuadro representa al titán Crono de la mitología romana cuando devora a uno de sus hijos. Según algunos estudios, el cuadro refleja la melancolía y la destrucción. El acto de comer el hijo ha sido estudiado y clasificado como un reflejo de la impotencia sexual.





