Causas de la coprolalia
La causa radica en los problemas que presenta el mecanismo inhibitorio del cerebro que causa los movimientos involuntarios. En personas con Síndrome de Tourette, esta capacidad se encuentra limitada por lo que no pueden controlar los impulsos. La liberación de las palabras o frases general un alivio en la persona. El lenguaje parece estar relacionados con el contenido emocional del cerebro de la persona.
Síntomas de la coprolalia
Los síntomas característicos de la coprolalia son los siguientes:
- Las personas tienen la necesidad de emitir palabras en forma repentina, ya sea en un tono normal o en gritos.
- Está estrechamente relacionada con el síndrome de Tourette que produce movimientos involuntarios o tics.
- Puede ser también consecuencia o síntomas de otras alteraciones de tipo neurológicos como golpes o tumores.
- Los pacientes sufren de ansiedad social.
- Produce serios problemas de concentración.
- Es considerado como un trastorno mental y no psicopatológico.
- Las palabras que más surgen en la coprolalia son obscenas y de contenido sexual, pero puede incluir cualquier palabra que suene grosera.
- Se da una repetición mental por parte del paciente de las palabras mencionadas.
Diagnóstico
El diagnóstico principalmente se basa en buscar síntomas propios de la condición. Es también importante saber si la persona sufre del Síndrome de Tourette o sin son situaciones que se presentan en forma aislada.
Tratamiento
En los últimos años el uso de la inyección de toxina botulínica ha sido uno de los tratamientos utilizados para aliviar la coprolalia. Esta es la toxina que causa el botulismo y se inyecta en un lugar cerca de las cuerdas vocales lo que puede ayudar a calmar los tics verbales en algunas personas. Sin embargo, esto a menudo es un tratamiento de último recurso, ya que no está exento de riesgos. La terapia psicológica y algunos tipos de medicamentos, particularmente los bloqueadores de la dopamina, también pueden ser efectivos en el tratamiento, y algunas personas pueden llegar a salir del Síndrome de Tourette.
Los síntomas a menudo alcanzan su punto máximo durante la adolescencia y mejoran en la adultez temprana. Debido a que el síndrome de Tourette puede ser causado por factores neurológicos, los medicamentos anticonvulsivos son beneficiosos para algunas personas. El tratamiento a menudo se enfoca en los factores propios del síndrome de Tourette además de la coprolalia. Una parte importante del tratamiento es el diagnóstico precoz que puede ayudar a los padres a comprender que estos comportamientos no son voluntarios o maliciosos y que no se pueden prevenir castigando al niño. Los padres deben entender cómo ayudar a un niño.
El haloperidol es un fármaco antipsicótico de uso común en la patología, pero puede causar también efectos secundarios como entumecimiento, aumento de peso, visión borrosa, somnolencia y lentitud de opinión. Los efectos secundarios de la pimozida, otro fármaco antipsicótico, generalmente son más leves. El medicamento con receta Clonidine, que no es un antipsicótico, puede ayudar a combatir la ansiedad y el comportamiento obsesivo-forzado, los efectos secundarios son más leves que el haloperidol y la pimozida. El clonazepam es un medicamento contra la ansiedad que, en el tratamiento del síndrome de Tourette, pero tiene un éxito limitado.
Coprolalia y el síndrome de Tourette
Con únicamente entre el 5% y 1% de la población afectada por este complicado trastorno, las opciones de tratamiento para Tourette y para la coprolalia son bastante complicadas. El Síndrome de Tourette por lo general surge de la mano con otras condiciones tales como la hiperactividad, el déficit de atención, los trastornos obsesivo-compulsivos y algunos problemas relacionados con el control de impulsos. La coprolalia es un síntoma que algunas personas con Síndrome de Tourette manifiestan, aunque el porcentaje sigue siendo bajo.





