Definición de maleabilidad
Podemos decir que la maleabilidad es, en realidad, una propiedad que pertenece a la plasticidad que poseen los materiales, o sea, un subtipo de la plasticidad. Consiste en la capacidad que poseen los elementos para poder ser modificados cuando son sometidos a un esfuerzo enorme, pero con la capacidad de no romperse ni de sufrir ningún tipo de daño. La maleabilidad nos habla de la formación de filamentos, nos permite la distribución de láminas bastante finas o delgadas que conservan su integridad porque no se rompen y no existe ningún método que permita cuantificar estas láminas.
En otras palabras podemos también decir que la maleabilidad es una característica de algunos metales por medio de la cual podemos obtener láminas delgadas de dicho metal. Es importante mencionar que conforme aumenta el calor, así lo hará también la maleabilidad. Los metales más maleables son el oro, platino, cobre, estaño, zinc, hierro, plomo y níquel.
Propiedades de la maleabilidad
Las propiedades que tienen la maleabilidad son las siguientes:
- Pueden modificar su forma sin llegar a romperse: bajo presión, los metales que poseen maleabilidad se pueden transformar en láminas finas sin tener que romperse, por ejemplo, el papel aluminio y el oro.
- Son elementos que no se corroen ni se oxidan: estas situaciones son muy difíciles de observar en un metal que sí es maleable y por esta razón son utilizados en la tecnología.
- Plasticidad: esta se refiere a la capacidad que tiene un material cuando es sometido a un esfuerzo para deformarlo y mantener esta deformación una vez que el esfuerzo desaparece.
- Resistencia Mecánica: este tipo de resistencia se da ante la acción de determinados tipos de esfuerzos, como por ejemplo la tracción y la compresión.
En qué se diferencia de la ductilidad
Para conocer su diferencia debemos de recordar qué significa cada término. La maleabilidad es la propiedad que poseen algunos materiales o metales para ser descompuestos en láminas sin producir un daño al material, sin romperlo o producirle algún tipo de defecto, por lo que pueden ser extendidos sin ser dañados. La ductilidad, es una propiedad de algunos materiales que cuando se encuentran bajo la acción de una fuerza determinada, pueden llegar a deformarse en forma de hilos, aunque no se rompen, es común observarlos en algunos metales y asfaltos, que también son conocidos como dúctiles.
Ejemplos
- Maleabilidad del cobre: la maleabilidad del cobre se basa en que es un metal que deforma muy fácilmente cuando se encuentra a temperatura ambiente y lo hace sin romperse o agrietarse. Por lo tanto, es un metal que, aunque está a temperatura ambiente, puede llegar a ser estirado, martillado, presionado, deformado y sin embargo, no se romperá.
- Maleabilidad del aluminio: es un metal muy maleable, por lo que puede llegar a ser laminado en capas finas, como por ejemplo el papel aluminio y las latas de aluminio, razón por la cual es uno de los metales más usados en la actualidad por la industria.
- Maleabilidad del oro: el oro es uno de los metales más maleables, puede ser cambiado en su forma y deformarse a temperatura ambiente sin romperse. Al tener buena maleabilidad, puede ser martillado o estirado sin tener que fundirlo, y por eso se usa en joyería desde tiempos remotos.
- Maleabilidad del estaño: el estaño es un metal bastante maleable cuando se encuentra a temperatura ambiente, también puede ser mezclado con facilidad, y es resistente a los ácidos y a la intemperie. Puede ser utilizado para confeccionar papel de estaño y además como conservante de alimentos.





